Saulo pasó de ser uno de los más terribles perseguidores de los cristianos a ser san Pablo, el Apóstol de los Gentiles, que llevó la Fe en sus largos viajes por todo el mundo conocido. Escribió diversas cartas del Nuevo Testamento. San Pedro, el Príncipe de los Apóstoles y primer papa. Piedra sobre la que Jesús fundó su iglesia.

Desde los tiempos más antiguos, la Iglesia católica celebra la solemnidad de los grandes apóstoles San Pedro y San Pablo como una única fiesta en el mismo día, el 29 de junio. ¿Por qué juntos?
La tradición cristiana siempre ha considerado inseparables a San Pedro y a San Pablo, y es que son las dos columnas de la fe cristiana. Dieron su vida por Jesús y gracias a ellos el cristianismo se extendió por todo el mundo.
“Juntos representan todo el Evangelio de Cristo», detalló el Papa Benedicto durante su homilía para conmemorarlos en 2012. El Santo Padre los llamó los «patrones principales de la Iglesia de Roma”.








