El presidente de Brasil llegó a la Argentina con la idea fija en reflotar el antiguo proyecto de la represa hidroeléctrica binacional Garabí-Panambí sobre el río Uruguay, en la frontera con Corrientes y Misiones.

A pesar de saber que Macri no está convencido de este emprendimiento por los múltiples conflictos medioambientales que acarrea, Bolsonaro dejó expuesto al mandatario argentino al mencionar su interés públicamente.
«Las dos posibles hidroeléctricas en la frontera con el país son muy importantes para nuestra agenda», afirmó en el Salón Blanco de la Casa Rosada, mientras su hijo Eduardo ratificaba la importancia de las centrales a la prensa local.
Se trata de una vieja iniciativa que proyecta dos represa una en Misiones y otra en Corrientes, que nunca terminó de concretarse por problemas de financiamiento y conflictos ambientales.
Los principales cuestionamientos vienen de la provincia de Misiones que protesta por la consecuente inundación que ocasionaría sobre numerosas localidades como Azara o Apóstoles.
En su momento, los misioneros pidieron localizar la represa aguas arriba, desatando la oposición de Corrientes, provincia donde estaba prevista la construcción original. Es por eso que en vez de modificar su locación, se redujo su potencia de 4.710 MW a 2.200 MW, pero aun así los misioneros continuaron protestando y en 2014 lo reflejaron en una Consulta Popular, donde el 91% votó un contundente «no» a la iniciativa.
El equipo de Bolsonaro impulsa la realización de un nuevo estudio de factibilidad, sobre todo concentrado en Garabí.
El presupuesto preliminar para las dos centrales hidráulicas sobre el Río Uruguay es de u$s 5100 millones; la represa cercana a la localidad de Garabí, en el extremo noreste de Corrientes, costaría u$s 2700 millones y Panambí, en el sudeste de Misiones, u$s 2400 millones.

En este marco, es que la delegación argentina se esforzó por elaborar un comunicado sin ninguna precisión al respecto para no desatar más polémicas en Misiones, que en la década pasada la clase política se subió a una ola antirepresas y fomentó leyes en ese sentido y ahora se encuentran encorsetados y no saben cómo dar marcha atrás.
Por ese motivo «se hizo una declaración muy lavada, eso te sugiere que el tema está muy verde», indicaron fuentes allegadas a las negociaciones. «La Comisión Técnica Mixta para el aprovechamiento de los recursos hídricos compartidos del Río Uruguay, se centrará en definir la oportunidad y los mecanismos que permitan profundizar los estudios relativos a dicho emprendimiento», expresó el memorándum de entendimiento.







