Equipos argentinos y venezolanos intensificaron las tareas de rescate mientras la familia del niño permanece cerca del edificio derrumbado con esperanza.
La búsqueda de Lucas Gámez, el niño argentino de 8 años desaparecido tras los terremotos en Venezuela, continuó con nuevos trabajos de rescate entre los escombros. En las últimas horas, efectivos de la Policía Federal y militares argentinos se incorporaron al operativo para colaborar con los brigadistas venezolanos que trabajan en la zona afectada.
Marcos Gámez y Blancalinda Martínez Coronado, padres del menor, permanecieron en un gazebo instalado cerca del edificio derrumbado mientras aguardaban novedades sobre el avance de las tareas. La familia mantuvo la esperanza a partir de algunos indicios detectados por los equipos especializados.
En diálogo con el medio Clarín, el padre del niño explicó el estado del operativo. “Estamos casi empezando la búsqueda, ya tengo entendido que por lo menos la gran parte del trabajo duro ya culminó”, afirmó.
Además, detalló la tecnología que utilizan los rescatistas para inspeccionar el lugar. Según indicó, trabajan “con cámaras de 360° que se usan para espacios reducidos”, y agregó que “ahorita se está intentando llegar a una zona donde se obtuvo calor corporal hace un día y medio atrás, se pudo obtener ese rastro y el de su teléfono”.
Marcos Gámez también reconstruyó los momentos previos al derrumbe. Contó que Lucas se encontraba en un ascensor segundos antes de los sismos. Sin embargo, todavía desconocen si el colapso del edificio lo sorprendió mientras subía por una escalera o si ya había logrado ingresar al departamento familiar.
Respecto del estado del inmueble, describió el escenario con crudeza. “Quedó totalmente destrozado, prácticamente en ruinas”, sostuvo.
Mientras tanto, Venezuela continúa atravesando una de las peores tragedias de su historia reciente. Los equipos de rescate trabajan entre edificios seriamente dañados y enfrentan el riesgo permanente de nuevos derrumbes. Hasta el momento, las autoridades confirmaron 2300 víctimas fatales y más de 11.000 heridos.
La Guaira concentra los mayores esfuerzos de búsqueda. Allí operan brigadistas venezolanos junto con rescatistas de distintos países. Entre las personas afectadas también hay ciudadanos argentinos. Algunas familias ya recibieron la confirmación del fallecimiento de sus seres queridos, mientras otras aún esperan noticias sobre desaparecidos, heridos o personas trasladadas a centros de salud.








