El Fondo Monetario Internacional criticó los enormes recortes de impuestos anunciados por el gobierno del Reino Unido, y advirtió que la decisión probablemente aumentará la inflación y la desigualdad.
En una declaración inusualmente franca, el FMI dijo que es probable que la propuesta aumente la desigualdad y se sume a las presiones que elevan los precios.
Los mercados ya habían encendido la alarma sobre los planes, lo cual provocó que la libra se desplomara.
Sin embargo, el gobierno dice que las medidas impulsarán el crecimiento económico.
El miércoles por la mañana, de Reino Unido, la libra se situó en alrededor de US$1,06 después de caer un 0,7% en el comercio de Asia.
El viernes pasado, el ministro de Economía, Kwasi Kwarteng, dio a conocer el paquete fiscal más grande del país en 50 años.
El recorte de poco más de US$48.000 millones (45.000 millones de libras) se financiará con préstamos del gobierno.
El FMI busca estabilizar la economía global y, por eso, otorga préstamos a países que están enfrentando dificultades.
Una de las funciones del organismo es actuar como un sistema de alerta económica temprana.
La institución señaló en el comunicado que comprendía que el paquete del gobierno británico tenía como objetivo impulsar el crecimiento a través del recortes de impuestos, pero advirtió que las medidas podrían acelerar el ritmo de aumento de precios, que, de hecho, el banco central de Reino Unido está tratando de reducir.
«Además, la naturaleza de las medidas de Reino Unido probablemente aumentarán la desigualdad», dijo.
«Reevaluar»
El lunes, Kwarteng había indicado que se publicará un «plan fiscal a mediano plazo» el 23 de noviembre.
El FMI dijo que el anuncio de ese plan le puede dar la oportunidad de «reevaluar» las medidas fiscales, «especialmente aquellas que benefician a las personas de ingresos altos».
Las propuestas del gobierno del Reino Unido eliminarían la tasa máxima del impuesto sobre la renta y terminarían con un tope en las bonificaciones de los banqueros, entre otras medidas.
El anuncio del viernes provocó días de turbulencia financiera, ya que los inversores abandonaron la libra y la deuda de Reino Unido.
El lunes, la libra cayó frente al dólar a mínimos históricos.
Algunos de los prestamistas más grandes del país suspendieron acuerdos hipotecarios en medio de la incertidumbre que se generó.
«Estamos enfocados en hacer crecer la economía para elevar el nivel de vida de todos», dijo el Tesoro británico.








