El temporal extremo en la cordillera dejó a más de 1.500 camiones varados en la ruta 7 y mantiene cerrado el paso a Chile. Mientras los choferes piden más servicios para soportar la espera, los parques de nieve preparan sus pistas.
Los transportistas y los trabajadores del sector turístico en la cordillera mendocina enfrentan las consecuencias del temporal extremo que mantiene clausurada la ruta 7 y bloqueó por completo el paso internacional Cristo Redentor. Las fuertes nevadas en alta montaña, que según los meteorólogos podrían extenderse con intermitencias hasta mediados de agosto, paralizaron el tránsito hacia Chile y obligaron a los choferes a resguardarse en paradores y estaciones de servicio a la espera de una mejora climática.
Los choferes de carga soportan las bajas temperaturas y la incertidumbre en el este de la provincia y en la localidad de Uspallata. En total, más de 1.500 camiones esperan la autorización para retomar el viaje. Carlos, un transportista chileno que hace una semana aguarda en Uspallata, describió la compleja situación: “No es fácil pasar varios días en la montaña, pero tenemos que ser agradecidos por la asistencia que recibimos, ya sea en mercadería y sanitaria”. Sin embargo, el conductor remarcó las carencias del lugar y señaló que “se necesita más infraestructura y servicios para poder pasarla mejor y con alguna comodidad. Estamos casi todo el tiempo adentro del camión”.
Las tareas de despeje de la calzada avanzan de manera lenta debido a la constante acumulación de nieve, que en las zonas más altas de la montaña supera los dos metros. Desde el sector aduanero explicaron que el trabajo se realiza minuto a minuto: “El trabajo es día a día, y hora tras hora, con un temporal tan importante de nieve. Cuando se permita se avanzará. No es fácil hacer los trabajos de limpieza”. Asimismo, las fuentes recordaron que el operativo de emergencia requirió la evacuación de más de 100 personas entre pobladores, trabajadores y turistas que habían quedado aislados.
La expectativa de los operadores turísticos
El sector turístico también vive el temporal con una mezcla de entusiasmo y cautela. Los operarios de los parques de nieve históricos como Penitentes y Los Puquios realizan tareas de mantenimiento con dotaciones mínimas para garantizar la seguridad antes de la apertura definitiva. Uno de los operadores del sector se mostró optimista pero priorizó la cautela: “Esperamos ahora que mermen un poco las nevadas y las máquinas de Vialidad puedan avanzar sobre toda la ruta, más allá de la brecha sanitaria”. El prestador turístico añadió que “tenemos expectativas de que haya novedades este fin de semana, pero realmente es mucha la nieve en la zona, y la seguridad de los visitantes es lo más importante”.
A pesar de las restricciones de tránsito, que por el momento solo permiten el ascenso con cadenas obligatorias hasta Punta de Vacas, miles de visitantes se acercaron a la precordillera para disfrutar del paisaje invernal. El personal de Vialidad Nacional intensificó los trabajos con maquinaria pesada para remover rocas y despejar los desprendimientos sobre la calzada, con el objetivo de habilitar el tránsito interno de manera segura una vez que las condiciones lo permitan.








