La calificadora de riesgo Moody’s confirmó la nota crediticia de Misiones, resaltando su perfil de bajo riesgo dentro de Argentina gracias a una gestión fiscal ordenada, un endeudamiento prudente y una mínima exposición a fluctuaciones cambiarias.
La agencia internacional Moody’s revalidó la calificación de solvencia de la provincia de Misiones, confirmando así su posición como una de las jurisdicciones subnacionales más firmes de Argentina. El dictamen, emitido en diciembre, asignó una perspectiva estable a la nota BB+.ar tanto para la deuda en moneda local como extranjera, lo que sugiere estabilidad en sus fundamentos económicos a mediano plazo.

Esta decisión, que también abarcó los instrumentos de deuda a corto plazo y unos títulos por más de mil millones de pesos, sitúa a Misiones en un nivel de riesgo crediticio moderado. La calificación refleja una capacidad de pago adecuada, según el análisis de la firma, aun dentro del volátil entorno macroeconómico que caracteriza al país.

El ministro de Hacienda provincial, Adolfo Safrán, se refirió al informe al destacar la trayectoria fiscal de la provincia. “Durante más de dos décadas Misiones ha mostrado una conducta responsable, sin gastar por encima de lo que recauda”, afirmó el funcionario, añadiendo que el reporte confirma una administración “ordenada y sólida”, con bajo riesgo cambiario y deudas contraídas solo para obras de infraestructura.
Una solidez fiscal sólido en medio de la fragilidad nacional
El análisis de Moody’s subraya que la solidez crediticia de Misiones se apoya en márgenes operativos saludables, un bajo stock de deuda y una exposición insignificante al dólar. La estructura de sus pasivos es una de las más conservadoras entre las provincias, ya que casi no tiene obligaciones en moneda extranjera, lo que la resguarda de los vaivenes bruscos en el tipo de cambio.
Este atributo es particularmente valioso en el actual escenario argentino, marcado por un ajuste fiscal nacional y una sensibilidad cambiaria persistente. La calificadora hace hincapié en que Misiones se encuentra protegida de shocks de devaluación, una ventaja que pocas jurisdicciones pueden ostentar en igual medida.
No obstante, el reporte reconoce que la provincia opera dentro de las limitaciones de una economía nacional frágil, con secuelas de alta inflación e incertidumbre política. Aun así, proyecta que las reformas iniciadas en 2024 podrían conducir a una normalización paulatina de los indicadores macroeconómicos en los próximos años.
Mirando hacia adelante, Moody’s anticipa que la desaceleración de la inflación y la reactivación económica permitirán una recuperación en términos reales tanto de los ingresos como de los gastos provinciales. Este proceso conllevará una reducción progresiva de los superávits fiscales registrados en años recientes, ya que el efecto inflacionario sobre la recaudación se moderará.
Pese a esta transición, la agencia considera que Misiones parte de una posición de fuerza, con holgura operativa suficiente para absorber el cambio sin poner en peligro su solvencia. El desafío principal que identifica no es de liquidez, sino estructural, y reside en la limitada recaudación propia y la alta dependencia de las transferencias nacionales.
Esta característica, común en el federalismo argentino, se erige como la principal restricción para que la provincia aspire a una mejor calificación. Moody’s señala que una mayor autonomía fiscal, mediante un incremento de los recursos generados localmente, sería el factor clave para lograr una mejora en su nota crediticia en el futuro.
Una señal de confianza para los mercados de capitales
La confirmación de la calificación BB+.ar con perspectiva estable constituye un mensaje claro para los mercados financieros y los potenciales inversores, tanto públicos como privados, que evalúan a Misiones como un destino viable. En medio de la compleja transición macroeconómica que aún atraviesa Argentina, el informe de Moody’s subraya que la provincia preserva una posición financiera cautelosa, caracterizada por un riesgo cambiario contenido y un manejo disciplinado de su endeudamiento.
En la práctica, esta ratificación significa que Misiones mantiene un acceso potencial al financiamiento en condiciones comparativamente más ventajosas que otras jurisdicciones. Este es un activo estratégico fundamental para sostener y ampliar la infraestructura, la inversión pública y el desarrollo productivo provincial en el futuro inmediato.






