La Justicia de Río de Janeiro resolvió otorgarle el habeas corpus a la abogada argentina Agostina Páez, detenida por un episodio de racismo en Brasil, lo que le permitirá regresar al país tras el pago de una fianza millonaria y el levantamiento de las medidas cautelares.
La abogada argentina Agostina Páez, detenida en Brasil por haber realizado gestos racistas, podrá regresar a la Argentina luego de que la Justicia le concediera un habeas corpus, condicionado al pago de una fianza de 97 mil reales, equivalente a poco más de 18 mil dólares.
La decisión fue tomada este lunes por un juez de Río de Janeiro, quien resolvió hacer lugar al pedido de la defensa. Como consecuencia, se le retirará la tobillera electrónica que monitoreaba sus movimientos y se le devolverá el pasaporte, lo que la habilita a abandonar el país.
La información fue confirmada por la periodista Ana Ortiz a TN, quien detalló que el magistrado aceptó el habeas corpus tras un revés judicial registrado la semana pasada. Con esta resolución, también se levantan las medidas cautelares que pesaban sobre Páez.
Hasta último momento, existían dos posibles escenarios: que el juez resolviera el pedido de inmediato o que aguardara a los alegatos finales de ambas partes previstos para el día siguiente y postergara la decisión. Finalmente, optó por resolver este lunes y habilitar su regreso.
Sin embargo, la medida está sujeta al pago de la caución fijada en 97 mil reales, monto que, según la resolución judicial, equivale a aproximadamente 60 salarios mínimos. Una vez abonada la suma, se iniciarán los trámites correspondientes para concretar el retorno a la Argentina.
Entre los pasos a seguir, las autoridades deberán coordinar el retiro de la tobillera electrónica y establecer un domicilio de residencia, que sería el de su vivienda en Santiago del Estero. Además, Páez deberá mantenerse en contacto permanente con la Justicia, dado que aún no existe una sentencia definitiva en la causa.
El martes pasado, la abogada se presentó a una audiencia de Instrucción y Juzgamiento en el Tribunal Penal N°37 de Río de Janeiro, donde también dialogó con la prensa. Allí sostuvo que durante todo el proceso dijo la verdad y ofreció disculpas a las personas involucradas: “Fue la peor experiencia de mi vida”.
En ese contexto, también expresó su deseo de regresar a su provincia natal para reencontrarse con sus seres queridos: “Lo único que me importa es estar con mi gente”.








