El diputado nacional por Misiones presentó un proyecto para refinanciar deudas con cuotas fijas, una tasa máxima del 35% y plazos de al menos 24 meses. En paralelo, la Cámara de Diputados de la Nación acordó tratar en comisión las iniciativas sobre endeudamiento familiar durante tres jornadas previstas para septiembre.
En medio del debate que atraviesa al Congreso de la Nación por el impacto del sobreendeudamiento en la economía de las familias, el diputado nacional por Misiones y presidente del bloque Argentina Federal, Oscar Herrera Ahuad, presentó un proyecto de ley para crear el Programa Nacional de Desendeudamiento Familiar y Personal, con el objetivo de establecer una herramienta para los hogares cuyos compromisos financieros representan una parte significativa de sus ingresos.
A través de sus redes sociales, el legislador puso el foco en el origen de buena parte de ese endeudamiento y cuestionó que la problemática sea asociada únicamente con la compra de bienes materiales. “Por un lado se hablaba de gente que compró bienes materiales y, por otro lado, quienes todos los días caminamos los barrios, calles y veredas de nuestras provincias sabemos que el endeudamiento está dado para poder llegar a fin de mes”, sostuvo.
La iniciativa fue elaborada por Herrera Ahuad a partir de aportes y consultas realizadas junto a los diputados provinciales del Partido Agrario y Social (Pays), Cristian Castro; y de Movimiento por lo que viene, José Luis Pastori. Según explicó, tomó como referencia un proyecto presentado por Castro y parte de otra iniciativa de Pastori, además de consultar al contador Luis Pastori.
“El Estado no puede estar ausente”
El legislador explicó que gran parte del endeudamiento familiar se destina a cubrir necesidades básicas de la vida cotidiana, como la compra de alimentos y el pago de servicios esenciales a través de tarjetas y billeteras virtuales. Ante este escenario, sostuvo que el Estado debe intervenir para abordar la problemática. “Entendimos que es un tema donde el Estado no puede estar ausente, no es un problema de privados con privados”, manifestó.
En esa línea, planteó que la intervención estatal debe contemplar la diferencia entre las necesidades de quienes recurren al financiamiento y los costos que enfrentan para acceder a él. “El Estado también debe estar presente para tratar de mediar ante este desfasaje que se genera, producto de la necesidad que tiene hoy la sociedad argentina de acceder a la compra de alimentos y por otro lado las tasas que cobran las diferentes billeteras virtuales o los organismos financiadores”, explicó.
El proyecto busca reunir préstamos, saldos de tarjetas de crédito y otras obligaciones financieras en una sola operación, con cuotas fijas, una tasa máxima del 35% y un plazo mínimo de 24 meses. La propuesta alcanzaría a personas cuyos compromisos financieros absorban al menos el 30% de sus ingresos y establece límites para evitar que el pago de las cuotas comprometa los gastos esenciales de los hogares.
Límites sobre la toma de nueva deuda y menor carga financiera
Los fundamentos del proyecto toman como referencia la evolución de la morosidad de las familias. Según los datos incorporados a la iniciativa, el indicador pasó del 10,6% en enero de 2026 al 12,8% en mayo. En ese contexto, Herrera Ahuad planteó que el problema del endeudamiento no se limita a la adquisición de bienes, sino que también está relacionado con las necesidades cotidianas que llevan a muchas familias a recurrir al financiamiento.
Entre las medidas previstas, el proyecto establece límites sobre los costos de las nuevas operaciones. El texto elimina gastos administrativos, comisiones de otorgamiento y cargos de intermediación, y permite la cancelación anticipada sin penalidades. También prohíbe la capitalización de intereses moratorios y punitorios y establece que, antes de asumir el nuevo compromiso, el beneficiario debe recibir información sobre el Costo Financiero Total.








