Las nuevas previsiones de demanda y el agotamiento del espacio de almacenamiento llevan el precio del barril WTI a su menor valor en la historia.

A pesar del histórico acuerdo de la OPEP, los precios del petróleo continúan en caída libre. Este lunes, los futuros del WTI -el barril de referencia para los Estados Unidos- se desplomaban un 70% para llegar a los 4,7 dólares, el menor valor desde que comenzó su serie histórica en 1983.
En tanto, el Brent -que funciona como una referencia para el resto del mercado mundial por su mayor facilidad de acceso a las conexiones de transporte internacionales- tenía una baja mucho más acotada del 7% para cotizar en 26 dólares.
El denominador común para ambos casos es la actualización a la baja de las estimaciones de la demanda de crudo internacional frente al parate de la economía mundial. Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), abril terminará con un derrumbe de 29 millones de barriles diarios.
El problema es que el recorte acordado por la OPEP es de solamente 10 millones de barriles y con suerte podría ampliarse a unos 15 millones por la caída de la producción por efecto de mercado de aquellos países que no formaron parte del pacto entre potencias petroleras.
Sin embargo, la notable diferencia entre ambos mercados que suelen tener movimientos en espejo radica en el temor de que el centro de almacenamiento de Cushing, Oklahoma, llegue a su capacidad máxima.
De acuerdo a la AIE, «nunca antes» se ha llevado tan al límite la capacidad de almacenamiento, lo que podría ocasionar que los productores estadounidenses tengan que pagar a los clientes para que se lleven el petróleo.
El secretario de Energía de los Estados Unidos es consciente de esta situación y reconoció que más de 40 petroleras podrían entrar en bancarrota.
LPO








