La planta de Parque Chas dejó de funcionar tras meses de recortes y denuncias por sueldos bajos y pagos en cuotas. La marca llegó a tener 500 operarios y su cierre profundiza la crisis del sector textil.
La empresa argumentó que la decisión responde a una situación financiera que comprometía la sustentabilidad del negocio. Sin embargo, empleados y organizaciones sindicales señalaron que la fábrica mantenía turnos continuos y que el cierre se comunicó de forma sorpresiva, pese a que la actividad productiva seguía en marcha.
Protestas y denuncias por sueldos impagos
Tras el anuncio, los trabajadores realizaron cortes de calle frente a la planta y protagonizaron momentos de tensión con representantes de Recursos Humanos. Entre los principales reclamos figuran presuntas irregularidades en el pago de haberes.
Según denunciaron, los sueldos, aguinaldos y vacaciones se abonaban en cuotas, sin fechas claras y de manera arbitraria. También cuestionaron el nivel salarial: empleados aseguraron que, con jornadas de nueve horas, los ingresos no superaban los 700 mil pesos mensuales.
Además, en los últimos meses la firma habría promovido retiros voluntarios. De acuerdo con testimonios de operarios, las propuestas incluían el pago del 50% de lo que correspondía por indemnización, lo que generó malestar y rechazo entre parte del personal.
De 500 empleados a 140: crónica de un declive
La fábrica llegó a emplear hasta 500 trabajadores en sus años de mayor actividad. Sin embargo, el proceso de reducción de personal fue sostenido. A fines del año pasado se registraron más de 100 despidos, lo que ya había provocado movilizaciones y advertencias sindicales sobre la continuidad de la planta.
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El cierre definitivo se produce en un contexto de crisis para el sector textil, uno de los más afectados por la caída del consumo, el aumento de costos, y la apertura de importaciones.








