En una reunión clave en Pekín, Xi Jinping reclamó que Washington no interfiera en Taiwán y vinculó el tema con un posible conflicto entre las dos mayores potencias del mundo. También discutieron comercio, petróleo e inteligencia artificial en un encuentro marcado por tensiones y gestos de cooperación.
El presidente de China, Xi Jinping advirtió este jueves a Donald Trump que una mala gestión del conflicto en Taiwán podría derivar en un enfrentamiento directo entre China y Estados Unidos. La advertencia se produjo durante una cumbre bilateral realizada en el Gran Salón del Pueblo, en la plaza Tiananmén, que se extendió por más de dos horas.
La reunión comenzó con gestos de cordialidad y una recepción protocolar de alto nivel. Trump definió a Xi como un “gran líder” y aseguró que ambos países podrían tener “un futuro fantástico juntos”. Posteriormente, el mandatario chino endureció rápidamente el tono y dejó en claro que Taiwán continúa siendo el punto más sensible de la relación bilateral.
Durante la cumbre, Xi afirmó que la cuestión taiwanesa representa “el tema más importante” en el vínculo entre Washington y Pekín. Además, sostuvo que un error diplomático sobre ese territorio podría llevar a las dos potencias “a chocar o incluso entrar en conflicto”. China considera a Taiwán parte de su territorio y mantiene una presión militar creciente sobre la isla.
El viaje de Trump a China fue el primero de un presidente estadounidense en casi diez años. Asimismo, se produjo en medio de una relación deteriorada por la guerra comercial de 2025. En los últimos meses, ambos países protagonizaron una fuerte disputa arancelaria impulsada por medidas proteccionistas de Washington, que afectaron cadenas de suministro y mercados internacionales.
La guerra en Irán y el estrecho de Ormuz
Otro de los temas centrales de la reunión fue la guerra en Irán y el impacto sobre el estratégico estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte de petróleo. Según informó la Casa Blanca, Trump y Xi coincidieron en la necesidad de mantener abierto el paso para garantizar el flujo energético global. En esta línea, China depende en gran medida de ese corredor para abastecerse de crudo.

La tensión en Medio Oriente incluso había obligado a Trump a postergar este viaje, originalmente previsto para marzo. Además, medios iraníes aseguraron que Teherán autorizó el paso de varios buques chinos por la zona en medio del conflicto regional, un dato que expone la relevancia económica y militar del estrecho para Beijing. La agenda también incluyó conversaciones sobre inteligencia artificial y seguridad tecnológica, con la participación de empresarios como Elon Musk y Jensen Huang.
Pese a las diferencias, Xi buscó dejar un mensaje de cooperación y prometió una mayor apertura económica para las empresas estadounidenses. Trump, por su parte, calificó la reunión como “extremadamente positiva y productiva” e invitó al líder chino a visitar la Casa Blanca el próximo 24 de septiembre.








