«Puede estar fea», dijo Favio Cabello, meteorólogo jefe de la OPAD, en la FM 89.3 Santa María de las Misiones. Advirtió sobre la posibilidad de lluvias intensas, granizo y fuertes ráfagas de viento.
La tradicional tormenta de Santa Rosa podría llegar este domingo 30 de agosto a Misiones con condiciones de inestabilidad y la formación de áreas de tormentas que, de manera localizada, podrían presentar intensidad. Así lo anticipó Favio Cabello, meteorólogo jefe del Departamento de la Oficina de Prevención Ante Desastres Naturales (OPAD), durante una entrevista realizada por FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Cabello aclaró que “la tormenta de Santa Rosa no es científico, sino que está dentro de la creencia popular que alrededor del 30 de agosto se produce un temporal y se lo atribuye a la tormenta de Santa Rosa”.
Sin embargo, explicó que este año las condiciones atmosféricas podrían favorecer la ocurrencia de tormentas debido a la presencia del fenómeno El Niño, que incrementa la energía disponible en la atmósfera. “En realidad, ahora con este Niño cualquier inestabilidad, sea de Santa Rosa, de San José o de San Pedro, va a ser potenciada, porque tenemos más energía en la atmósfera”, señaló el especialista.
En ese sentido, Cabello sostuvo “cuando tenemos áreas de tormentas, siempre es alto el riesgo o la probabilidad de tener lluvia intensa en cortos períodos de tiempo, caída de granizo, fuertes ráfagas de viento y caída de rayos”.
Frente a la consulta puntual sobre qué se puede esperar para este domingo, el meteorólogo fue contundente: “Puede estar fea, sí puede estar fea”.
Recomendó tener precaución con las actividades al aire libre. “El próximo domingo 30 de agosto no parece un buen día para planificar cosas al aire libre”, sostuvo.
El Niño ya está presente y podría intensificarse
Durante la entrevista, Cabello también explicó que el fenómeno de El Niño ya se encuentra instalado y que podría alcanzar su máxima intensidad hacia fines de este año.
“El Niño ya comenzó, la última semana de mayo”, indicó, al explicar que los organismos climatológicos consideran que deben cumplirse tres meses consecutivos con temperaturas del Pacífico ecuatorial al menos 0,5 grados por encima del promedio para confirmar el fenómeno.
Según señaló, ese período ya se cumplió y fue confirmado durante la última semana de mayo. Sin embargo, remarcó que el fenómeno todavía se encuentra en una etapa inicial y que su intensidad aumentaría durante los próximos meses.
“Esto se va a potenciar o va a llegar a su estadio máximo o de madurez para fines de año. Entre noviembre y diciembre vamos a tener el Niño en una categoría muy fuerte”, anticipó.
Incluso sostuvo que, de acuerdo con las proyecciones de climatólogos, podría tratarse de “el Niño más fuerte desde que se tiene un registro del año 1900”.
Un desafío para los pronosticadores
Cabello remarcó que la combinación de estas condiciones representa un desafío para quienes trabajan en meteorología, debido a que cada episodio de tormentas puede presentar características diferentes según el lugar.
“Cada tormenta que vayamos a tener por delante, para nosotros, para los que trabajamos en esto, va a ser todo un gran desafío para poder analizar y pronosticar los fenómenos que nos va a traer este temporal”, explicó.
También aclaró que la influencia de El Niño no se limita a Misiones, sino que abarca una extensa región de Sudamérica, incluyendo Paraguay, el centro y norte de Argentina, el sur y sudeste de Brasil y Uruguay.
“No es que la fuerza es homogénea y nos castiga a todos por igual”, explicó Cabello. En algunos sectores puede registrarse una tormenta más intensa, en otros granizo de mayor tamaño y en determinados puntos incluso fenómenos severos, mientras que las precipitaciones también pueden variar considerablemente.
Antes de la tormenta, vuelve el calor
El meteorólogo también anticipó un marcado aumento de las temperaturas durante los últimos días de agosto, con características propias del comienzo de la transición hacia la primavera.
“Ya estamos yéndonos del invierno y es bastante normal que en esta época del año, ya estamos a fines de agosto, comencemos a tener estos primeros calorcitos de primavera”, explicó.
Para Posadas, incluso se prevé una máxima que podría alcanzar los 34 grados durante este viernes, antes del cambio de las condiciones meteorológicas.
“En pocas horas vamos a pasar a tener manguita corta y el aire acondicionado prendido”, graficó Cabello.
Este escenario cálido se mantendría hasta el domingo, cuando se espera el ingreso de la inestabilidad y el desarrollo de lluvias y tormentas.
Por el momento, el especialista señaló que existe una baja probabilidad de cambios significativos en el pronóstico, aunque aclaró que las condiciones pueden modificarse y recomendó seguir las actualizaciones oficiales.








