El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró en agosto una aceleración al 2,1%, alcanzando su nivel más alto de los últimos tres meses debido al fuerte impacto de los precios internacionales del petróleo en el contexto de la guerra en Medio Oriente.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó este miércoles que la inflación mayorista experimentó un recalentamiento durante el octavo mes del año. A diferencia de la inflación minorista medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el IPIM cuenta con un mayor componente de bienes comercializables con el exterior («transables»), factor que lo vuelve significativamente más sensible a las fluctuaciones del tipo de cambio y a las variaciones en las cotizaciones internacionales.
De acuerdo con los datos oficiales, los productos nacionales mostraron una suba del 2,1% en agosto, ubicándose en sintonía con el promedio general. Al analizar este segmento, los productos primarios exhibieron un avance del 4,6%, superando con holgura al incremento registrado en las manufacturas, que fue del 1,3%. El comportamiento del grupo primario estuvo liderado por un salto del 8% en la división de petróleo crudo y gas.
Facundo Beltramone, economista de Fundación Libertad, explicó que el dato energético reflejó lo acontecido en las plazas globales: «El Brent promedió u$s91,08 por barril en agosto, frente a u$s83,76 en julio, una suba mensual de aproximadamente 8,7%. La Agencia Internacional de Energía señaló que el aumento estuvo asociado principalmente a restricciones en las exportaciones de petróleo crudo de Medio Oriente».
El especialista remarcó además que el escenario del mes combinó una suba moderada de la divisa estadounidense con este fuerte incremento en el crudo internacional, dinamia que explica por qué la presión mayorista se concentró en los componentes energéticos.
Por último, el reporte del INDEC dio cuenta de otros movimientos relevantes: los productos agropecuarios anotaron una suba del 2,2%, mientras que los artículos importados experimentaron un aumento del 2,9%, a pesar de que el valor del dólar oficial no mostró un incremento particularmente elevado durante el periodo.








