Víctor Manzanares lo declaró el viernes ante la Justicia en la causa de los cuadernos. Los hoteles y la inmobiliaria como pantalla, y el rol de Máximo.

Víctor Manzanares habló el viernes durante 11 horas ante el fiscal Carlos Stornelli. Y a partir de este lunes, el juez Claudio Bonadio analizará si lo homologa como imputado colaborador en la causa de los cuadernos de las coimas.
Su confesión incluyó detalles de su tarea como contador de la familia Kirchner. Habló del objetivo de las sociedades anónimas Los Sauces y Hotesur investigadas por operaciones de lavado de dinero. También señaló a los ex presidentes a la cabeza de esta estructura. Apuntó además a los empresarios Cristóbal López y a Lázaro Báez. Reafirmó que el dinero se trasladaba al departamento de la ex Presidenta en el barrio de Recoleta y que desde el fallecimiento de Néstor Kirchner, «ella estuvo al tanto de todo».
Contador de profesión, con un estudio instalado en Río Gallegos hace décadas -la profesión la heredó de su padre-, Manzanares fue el responsable de los números declarados oficialmente por Néstor y Cristina Kirchner cuando llegaron a la Casa Rosada. Pero, además, conoció de cerca la conformación de las empresas familiares, sus movimientos contables y quiénes intervenían en los acuerdos comerciales.







