Alumnos del BOP 61 participaron esta mañana de un recorrido educativo por distintos espacios vinculados a la economía circular. La propuesta permitió conocer de cerca el circuito que siguen los residuos reciclables, desde su separación y acopio hasta su transformación y agregado de valor.
El bus municipal arribó a las 9 de la mañana, en el BOP 61, establecimiento educativo ubicado en Itaembé Guazú. De a poco, unos 40 estudiantes de 3° y 5° año fueron ocupando sus lugares, acompañados por cuatro docentes y personal municipal que oficiaría de guía. La jornada tenía un objetivo concreto: salir del aula para conocer, en territorio, cómo funciona el circuito de la economía circular.
Antes de partir, los docentes anticiparon una de las claves de la jornada: había que prestar atención y despertar todos los sentidos. Lo que iban a observar durante las próximas horas no quedaría solamente en la experiencia del recorrido, sino que posteriormente sería retomado en un trabajo práctico.
La primera parada fue el Ecopunto de Itaembé Guazú. Allí comenzó la explicación sobre el recorrido que realizan los materiales reciclables en la ciudad. Los estudiantes conocieron cómo funciona este espacio y por qué la separación en origen representa el primer paso de un proceso que continúa mucho después de que un residuo es depositado en el contenedor correspondiente.
Entre explicaciones y preguntas, el grupo empezó a ponerle imágenes concretas a conceptos que muchas veces aparecen en los contenidos escolares de manera teórica. La separación de residuos, los distintos tipos de plástico y los lugares donde pueden depositarse fueron algunos de los puntos abordados.
El bus volvió a ponerse en marcha y la siguiente parada fue el Centro Verde de Nemesio Parma. Allí el recorrido tomó otra dimensión: lo que había comenzado en el Ecopunto ahora podía verse en las distintas etapas de tratamiento y aprovechamiento.
Los estudiantes recorrieron el sector de acopio de residuos reciclables, conocieron el espacio destinado a los residuos verdes y también el área de huerta. En cada sector, los responsables explicaron qué función cumple y cómo se articula con las demás etapas del circuito.
La visita permitió observar que detrás de cada material separado existe una cadena de trabajo y procesos que buscan recuperar recursos y darles una nueva utilidad. La economía circular comenzó así a mostrarse como un circuito concreto, con espacios, personas y tareas específicas.Pero todavía faltaba una última parada.
El recorrido continuó rumbo al Parque Industrial, donde los estudiantes llegaron hasta el sector de la empresa Terekua. Allí los esperaba su propietario, quien fue el encargado de explicar cómo se lleva adelante la producción de maderas plásticas.
La escena permitió completar el recorrido iniciado horas antes. Los materiales que habían sido separados y recuperados aparecían ahora vinculados a un proceso productivo, mostrando una de las posibilidades que ofrece la economía circular: que aquello que alguna vez fue considerado un residuo pueda convertirse nuevamente en materia prima y adquirir valor.
Cerca del mediodía, el recorrido llegaba a su fin. El mismo grupo que había partido a las 9 regresaba después de haber atravesado tres escenarios diferentes: el Ecopunto, el Centro Verde y el Parque Industrial.
La experiencia dejó así una imagen completa del circuito: separar, recuperar, procesar y transformar. Una manera de acercar a los estudiantes a una práctica que forma parte de la gestión de los residuos en Posadas y, al mismo tiempo, de mostrarles que la economía circular también puede comenzar con una acción sencilla: separar correctamente los residuos en el lugar donde se generan.
Al respecto, el profesor de Biología y Ecología Iván Pais, del BOP N° 61 , se pronunció y destacó que «recibimos la invitación para venir al lugar donde se realiza el acopio de materiales reciclables, con la finalidad de afianzar y proyectar un reciclado más sustentable dentro del barrio Itaembé Guazú».
Al mismo tiempo, agregó que «creo que es un buen punto de partida. Siempre se debe comenzar por las generaciones más jóvenes». Asimismo, afirmó que «hace falta trabajar mucho más con las escuelas y armar proyectos más extensos de seguimiento para profundizar el margen de maniobra y concientización sobre las generaciones más jóvenes».
Experiencia que va desde el aula al territorio
El director de Economía Circular, Fernando Hancherek, explicó que esta experiencia forma parte del programa “Promoviendo la Economía Circular en las Escuelas”, mediante el cual se realizan capacitaciones en establecimientos educativos de Posadas.
La propuesta comienza en las aulas, donde los equipos municipales trabajan con los estudiantes sobre los distintos tipos de plástico, la separación de residuos y los lugares disponibles para llevarlos. Estas capacitaciones se realizan curso por curso, tanto durante la mañana como por la tarde.
Luego llega la instancia territorial. Los estudiantes que participaron de las capacitaciones pueden realizar este recorrido, comenzando por un Ecopunto -preferentemente el más cercano a la escuela- para reconocer dónde depositar los materiales separados. Después conocen el Centro Verde, donde pueden observar qué sucede con esos residuos, y finalmente llegan al Parque Industrial para conocer experiencias vinculadas al agregado de valor.
“Con este programa nosotros hacemos la charla de capacitación a todas las escuelas de posadas, en el cual enseñamos los tipos de plástico, la separación de los residuos y dónde llevar eso. Entonces ahí tienen los ecopuntos, los puntos limpios y los contenedores en las escuelas. Después a la gente que se capacitó se le ofrece este recorrido de economía circular en posadas” , remarcó Hancherek al explicar la lógica de la propuesta.








