Valentín Perrone nació en España, es hijo de un argentino y representa a nuestro país. Debutó en el Moto3, una antesala a la categoría reina. Este fin de semana competirá en Termas de Río Hondo
En 1998 Marcelo Perrone emigró a España por trabajo. Electromecánico de profesión, formó una familia en el Viejo Continente y uno de sus hijos, Valentín, corre en motos. Si bien el joven nació en Barcelona, eligió representar a Argentina. Fue un reconocimiento a su padre por todo el esfuerzo que hizo para que pudiera competir, un sacrificio que incluyó jornadas extenuantes, sin aspirar a tomarse vacaciones. En esta temporada el joven piloto, de 17 años, llegó al Campeonato Mundial de Motociclismo de Velocidad y compite en el Moto3, el primer escalón para poder llegar a la categoría reina, el MotoGP.
Se trata de una familia humilde y trabajadora al punto que Valentín recién ahora pudo conocer nuestro país y no es por turismo. Este fin de semana competirá en el Circuito Internacional de Termas de Río Hondo, que volverá a ser sede del Mundial luego de la ausencia del año pasado por temas económicos. Al chico catalán se lo nota entusiasmado por poder competir con el apoyo de los argentinos. Recién llegado a la Argentina mantuvo un diálogo con Infobae.
“Estoy muy contento de estar en Buenos Aires. Visité a mis primos y por lo poco que pude ver de la ciudad me gusta como es la gente porque son muy apasionados, iguales a mi papá”, cuenta el joven que corre con una KTM del equipo Tech 3 Racing. Uno de los gustos que se dio fue conocer el Estadio Monumental, donde presenció la victoria de River Plate por 1-0 ante Atlético Tucumán por el Torneo Apertura.
Perrone, nacido el 28 de diciembre de 2007, describe su campaña y cuenta que en minimoto estuvo cuatro años. Y agrega: “Luego pasé a 110 cm3, después a 140 cm3 y ya a moto grande, por ejemplo, en el Campeonato Mediterráneo. Una vez que llegué al Campeonato Español arranqué en Moto4, que es muy caro, y tampoco tuve los resultados como para poder seguir subiendo. Entonces vimos que lo mejor opción era pasar a 400 cm3, pero quedé chico para la moto. En Moto4, donde corrés cuando tenés 12 años, cuesta por temporada unos 75 mil euros (83 mil dólares). No pude seguir porque era muy cara. Volví y pasé a la Pre Moto3 y luego a la European Talen Cup. El año pasado llegué a la Red Bull MotoGP Rookies Cup, donde hice un muy buen campeonato pues terminé tercero con seis podios con dos victorias (Mugello y Misano)”.
Este año su debut en el Moto3 en Tailandia no fue el esperado ya que quedó afuera luego de una caída, pero rescata que “fue un fin de semana bueno, positivo, donde aprendí bastante, seguimos dando pasitos y bueno la verdad que fue una lástima terminar tan temprano de la carrera”.
Del Moto3 explica que “es una categoría complicada y fue más duro de lo que esperaba. Los 26 pilotos corremos con la misma cilindrada (250 cm3) y en la cual está Honda, KTM, Husqvarna y Gas Gas. Están los mejores pilotos del mundo y pocos han tenido la oportunidad de llegar hasta acá”. De por qué las carreras son siempre peleadas describe que “hay rebufo (NdR: la moto de adelante tiene resistencia al avance por la entrada de viento y eso lo aprovecha la que viene detrás) y eso ayuda al que viene detrás y no solo en la recta. Por eso las motos siempre van juntas. También lo ves en los tiempos del primero al último, estamos en un segundo y poco. Es una locura”.
De su moto sostiene que “es muy distinta a la corría el año pasado. Tiene seis marchas. Muy rígida y me cuesta mucho hacerla girar. Tienes que usar mucho el freno trasero, ir en la línea perfecta y es muy complicado entender todo a la perfección. Una vez que entienda todo podré seguir avanzando e ir más rápido”. Revela que “tiene seis marchas y llegamos a unos 250 km/h. Tienes mil cosas en las pantallas que ven los telemétricos y el técnico tiene mil cosas para cambiar”.
Acerca de sus expectativas para su temporada debut anticipa que “quiero seguir aprendiendo, sumar experiencia y kilómetros encima de la moto. Aunque sobre todo, poder disfrutar de la oportunidad”.
Desde los tres años que está arriba de las motos. “Era una copia de la mini moto que me regalaron y empecé entrenando en una explanada abandonada en un estacionamiento al lado de donde trabaja mi papá, como un parking, y ahí él me enseñaba las largadas, el freno, tocar rodilla en las curvas y ahí fui progresando”.
Sobre por qué corre con bandera argentina afirma que “siempre lo hice y desde chico lo elegí así porque lo siento. Mi papá siempre me acompañó e hizo muchos sacrificios en su trabajo. Por eso represento a Argentina y estoy súper orgulloso”. Marcelo lo llevó por toda Europa con una furgoneta en las categorías promocionales y le hizo de mecánico para ahorrar gastos. Valentín destaca que con su familia “nunca hemos tenido vacaciones porque ellos prefirieron guardar ese dinero para ayudarme. Les estoy súper agradecido”.
Lo apodan “Coyote” y recuerda que “de chico siempre me costaba mucho ir solo con la moto y siempre necesitaba una ‘liebre’. Desde ahí que mi papá siempre me decía ‘sos el coyote que necesitás la liebre’”.
El debut en Argentina será en Termas de Río Hondo y sostiene que “es uno de los circuitos más anchos, lo cual lo hace difícil porque tienes muchas líneas. Será complicado, pero intentaré hacer una rápida adaptación”. Se muestra muy entusiasmado por correr delante de los argentinos, y asegura estar “súper contento justo en mi (temporada) debut sea corriendo en el circuito de casa de Argentina porque el año pasado no se pudo correr acá”. Asevera que tener a todos los argentinos apoyándolo será una “motivación y no una presión”.
Estima que podrá conseguir buenos resultados en escenarios “como los de España y otros de Europa. Soy un piloto al que no le cuesta adaptarse a las cosas nuevas, pero siempre ayuda no conocerse el circuito”.
España es potencia en motociclismo y Perrone da cuenta de cómo es su modelo de formación, que permite que tantos chicos tengan oportunidades: “Tenemos muchas facilidades. A una hora y media de donde vives tenés muchos circuitos y escuelas en las cuales puedes ir a entrenarte con otros pilotos. Igual que en Italia, donde salen muchísimos pilotos muy buenos y muy rápidos, que por lástima no todos pueden llegar”.
El plan a largo plazo es hacer otra temporada más en Moto3 porque “normalmente se hace un año de aprendizaje. También depende de los pilotos. Hay pilotos que se adaptan más rápido y otros más lentos. Entonces sería este año de aprendizaje y al año siguiente intentar ir a ganar el título o luchar por él y de ahí subir a Moto2”.
Una característica que distingue a los corredores sobre dos ruedas es que cada vez que se caen lo primero que buscan es la moto más allá de haber sufrido una seria lesión. “No sé por qué pasa, pero es algo que nos diferencia. No sentimos las cosas al momento de un golpe. Siempre en una caída miro a dónde está la moto y quiero continuar. Quiero seguir luchando y dando todo de mí”.
En tanto que tiene como referentes a Marc Márquez, quien luego de su lesiones y de ciertos periodos de inactividad ganó en su debut en el equipo oficial Ducati del MotoGP, donde logró seis títulos. “Se lo merece estar en lo más alto y donde ha estado siempre. Es una persona a la que admiro muchísimo y me alegro que haya arrancado bien”. Expresa que por ahora no paso de un saludo con el español séxtuple campeón mundial en la categoría reina.
Explica que cada vez que se sube a la moto siente “muchas emociones que no se pueden describir. Es la felicidad de saber que estás haciendo lo que quieres. Se disfruta muchísimo. Es mi pasión por lo que he dedicado toda mi vida a esto”. Y es tajante sobre su sueño: “Llegar a MotoGP y ser campeón del mundo”.
Valentín Perrone llegará a Termas de Río Hondo para vivir un fin de semana muy especial junto a su padre Marcelo, quien tuvo la chance de regresar al país luego de varios años. Como es habitual, el Moto3 abrirá la acción del fin de semana en el Campeonato Mundial de Motociclismo de Velocidad y entre los competidores otra vez volverá a incluirse la bandera argentina.