Hay tres personas detenidas por la muerte dudosa de Enrique Ramón Azamé, quien había denunciado creciente inseguridad.
La muerte de Enrique Ramón Azamé, de 84 años, es investigada como “dudosa”, aunque en las últimas horas cobró fuerza una nueva línea de análisis. Es que allegados y vecinos sostienen que el hombre habría sido amenazado de muerte días antes y que su fallecimiento podría estar vinculado a un ataque.
Según señalaron, las advertencias se habrían producido luego de que la víctima denunciara ante medios de comunicación diferentes hechos de inseguridad en la zona de la avenida Santa Cruz, lo que ahora alimenta las sospechas sobre un posible hecho premeditado.
La extraña muerte de Azamé se conoció en la mañana de ayer, cuando su hermano, Paulino A., de la misma edad, ingresó a su domicilio en la mencionada avenida cerca de las 7 y lo encontró al borde de la cama, con un golpe visible en el rostro. De inmediato solicitó asistencia médica y una ambulancia lo trasladó al Hospital Favaloro, donde pocos minutos después se confirmó su fallecimiento.
En una primera inspección, los efectivos policiales (bajo directivas del juez de Instrucción Dos, Juan Manuel Monte) apuntaron no haber detectado signos de violencia o alboroto en la vivienda. Aunque sí constataron la presencia de elementos que serán analizados en el marco de la causa, además de la lesión en el rostro identificada por un familiar directo.
El juzgado interviniente ordenó la realización de la autopsia y la toma de declaraciones testimoniales para esclarecer lo ocurrido.
En ese marco fue que ayer por la mañana demoraron de forma preventiva a dos jóvenes que, según voceros del caso, frecuentaban el domicilio. Cerca del mediodía, detuvieron a Roberto Alejandro C., un hombre de 42 años también sospechoso y presuntamente ligado al episodio.
Las primeras investigadas son Jazmín Miranda D. S., de 29 años y de nacionalidad brasileña, y Victoria Mia D. S., de 26. Ambas quedaron a disposición de la Justicia mientras avanzan las pericias.
En este contexto, allegados al fallecido señalaron a El Territorio que Azamé y su hermano venían manifestando preocupación por la situación en el barrio. Semanas atrás, habían expuesto públicamente que la zona de la avenida Santa Cruz se había transformado en una “zona roja”, con presencia de trabajadoras sexuales y episodios delictivos vinculados a la actividad nocturna.
Según indicaron vecinos, esas denuncias habrían derivado en conflictos y amenazas de muerte directas contra el hombre.
Teniendo en cuenta esos antecedentes, la familia del fallecido sostiene la hipótesis de que la muerte podría estar vinculada a un “ajuste de cuentas”. Aunque por el momento esa versión no fue confirmada oficialmente.
Mientras tanto, la causa se maneja bajo total hermetismo y se aguardan los resultados de la autopsia, que serán clave para determinar si el fallecimiento fue consecuencia de causas naturales o si existió intervención de terceros.
En paralelo, se espera el avance de las pericias sobre los elementos secuestrados y la recolección de testimonios que permitan reconstruir las últimas horas de Azamé.
Los operativos estuvieron a cargo de la Comisaría Decimoséptima junto con personal de Investigaciones Complejas.








