El programa educativo se desarrolla en siete municipios, con grupos de chicos de 6 a 13 años, propuestas situadas y acompañamiento pedagógico durante el verano
Durante las vacaciones de verano, distintos municipios ofrecen propuestas destinadas a niños, niñas y adolescentes que permanecen en sus barrios, con actividades recreativas y educativas pensadas como una alternativa de encuentro, juego y aprendizaje fuera del ámbito escolar. En ese marco, se desarrolla el programa Verano Cerca Tuyo 2 en diferentes puntos de la provincia.
“El programa se despliega en siete municipios: Ruiz de Montoya, Capioví, Campo Grande, Puerto Leoni, Jardín América, Puerto Rico y Dos de Mayo, estos últimos iniciando su ciclo del 26 de enero al 6 de febrero. El lunes 26 de enero, registramos una participación de 1.625 niños, niñas y adolescentes”, expresó Gabriela Bastarrechea, subsecretaria de Educación.
A su vez, Bastarrechea indicó que participan niños y niñas de entre 6 y 13 años y que la organización pedagógica se divide en dos grandes franjas etarias, de 6 a 9 y de 10 a 13 años, con el objetivo de adaptar las propuestas a cada grupo. La jornada inicia con una logística territorial donde los municipios trasladan a los niños desde sus barrios hacia espacios seguros para disfrutar y aprender.
“El esquema sigue tres momentos clave: una apertura, con un ritual de bienvenida a cargo de los docentes; un desarrollo, con actividades rotativas en estaciones de talleres deportivos, recreativos, lúdicos, artísticos y acuáticos; y un rito de cierre, una instancia de entre cinco y diez minutos para poner en valor la experiencia. Un ejemplo es el Muro de los Hallazgos, donde los chicos escriben palabras nuevas o descubrimientos del día. Para el momento del refrigerio, los grupos resuelven acertijos que integran letras y números, como buscar un objeto que empiece con M y pese menos de un kilo”, detalló la funcionaria.
Por otra parte, las propuestas varían según la localidad, ya que se trata de actividades situadas y cada municipio organiza la dinámica de acuerdo con su infraestructura y contexto. En algunos casos se alternan actividades acuáticas en campings con jornadas en complejos polideportivos, mientras que en otros se implementa una modalidad itinerante para llevar los talleres directamente a los barrios más vulnerables.

En cuanto a los contenidos, durante el verano no se trabajan de manera escolarizada, sino que el abordaje es lúdico y expresivo donde se fortalecen la lectura, comprensión, oralidad, escritura y el cálculo matemático de forma transversal con actividades previamente planificadas por el equipo de talleristas.
“Contamos con un mapeo de trayectorias digitalizado por municipio, donde se identifican los espacios curriculares que requieren apoyo. Tras estas dos semanas de actividades, se realiza un acompañamiento personalizado para los estudiantes que lo necesiten, ya que el mapeo brinda información clave sobre la escuela, el grado y la materia en la que presentan mayor dificultad”, añadió Bastarrechea.
Asimismo, detalló que se generan otros espacios de trabajo grupal a partir de la propuesta de talleristas itinerantes, que recorren diariamente uno o dos municipios y ofrecen actividades como teatro, música, títeres, murales, artes visuales, estampados naturales, yoga y acrobacia en tela, entre otras.
De igual modo, la subsecretaría de Educación hizo hincapié en que el acompañamiento de las familias es constante, al tratarse de una propuesta destinada a sectores con mayor vulnerabilidad. Madres y padres autorizan la participación de sus hijos y manifiestan conformidad y agradecimiento por la calidad y el sentido de las actividades que se desarrollan.
“Se observa, fundamentalmente, un reencuentro con el deseo de aprender y el disfrute; los chicos recuperan el protagonismo y la curiosidad. Verano Cerca Tuyo funciona como un puente afectivo que resignifica el vínculo con la escuela y con las familias. Al aprender a través del arte, el deporte y las actividades acuáticas, descubren que son capaces de resolver desafíos, lo que fortalece también su autoestima y el trabajo en grupo. En este sentido, los rituales de inicio y cierre han fortalecido la socialización, permitiendo que el aprendizaje sea, ante todo, una experiencia compartida y feliz”, concluyó.








