Franco Colapinto ya dejó atrás el receso y se enfoca de lleno en lo que será su primera temporada completa como piloto titular en la Fórmula 1. Mientras avanza con la preparación junto a Alpine, en las últimas horas surgió una advertencia que no pasó desapercibida y que apunta directamente al rendimiento del nuevo monoplaza que utilizará la escudería francesa.
La voz crítica fue la de Johnny Herbert, ex piloto de la categoría y excompañero de Michael Schumacher en Benetton, quien expresó serias dudas sobre el presente y el rumbo técnico de Alpine. En el podcast Stay on Track, que conduce junto a Damon Hill, el británico se mostró poco optimista respecto al potencial del equipo para la temporada 2026.
Herbert consideró que Alpine atraviesa un momento de estancamiento y advirtió que el panorama podría ser complejo. Según su análisis, los cambios introducidos no alcanzarían para revertir las falencias estructurales que arrastra la escudería. “Creo que Alpine está pasando por un verdadero estancamiento en estos momentos”, sostuvo al evaluar la situación del equipo.
Durante la segunda mitad de la temporada 2025, Alpine tomó la decisión de dejar de invertir recursos en el auto que compartían Colapinto y Pierre Gasly para concentrar todos sus esfuerzos en el desarrollo del monoplaza de 2026. Esa apuesta generó expectativas puertas adentro, especialmente por la incorporación del motor Mercedes, un factor que ilusiona al equipo con dar un salto de calidad.
Sin embargo, Herbert relativizó ese punto y marcó que no alcanza con un buen impulsor para ser competitivo. “No lo soluciona todo”, advirtió, al señalar que existen problemas más profundos que podrían condicionar el rendimiento general. En declaraciones reproducidas por el sitio Car and Driver, fue aún más contundente al afirmar que hay “pequeños ingredientes” que, en conjunto, pueden hacer muy difícil el camino para Alpine.
Mientras tanto, Colapinto aguarda su primer contacto con el nuevo auto. El entrenamiento previsto para el domingo 11 de enero fue suspendido, pero el equipo trabaja para reprogramarlo antes del inicio de las pruebas oficiales de la Fórmula 1, previstas para el lunes 26 de enero. La sede se mantendría en Barcelona, donde el piloto argentino podría finalmente subirse al monoplaza con el que encarará uno de los desafíos más importantes de su carrera.








