La empresa analiza volver a reducir la jornada laboral por falta de insumos. Casi mil trabajadores temen una nueva caída salarial en medio de la crisis.
La planta de la empresa Topper en la localidad de Aguilares, Tucumán, atraviesa un nuevo escenario de incertidumbre que preocupa a casi mil trabajadores. Tras varios meses de suspensiones y reducción de jornadas, la firma volvió a advertir que enfrenta problemas para sostener la producción por falta de insumos.
Según informaron, el acuerdo que regía desde 2024 entre la empresa y el sindicato para reducir la jornada laboral venció a fines de febrero, momento en el que se esperaba una normalización de la actividad. Sin embargo, cuando los empleados regresaron a sus puestos para retomar el esquema completo de trabajo, la empresa comunicó que no cuenta con los insumos suficientes para mantener la producción durante toda la semana.
De acuerdo con lo señalado por el secretario gremial de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA) de Aguilares, Jorge Gaspar Fugaracho, el programa productivo actual sólo garantiza trabajo de lunes a jueves.
Esta situación genera una fuerte preocupación entre los operarios, ya que una nueva reducción de la jornada implicaría también una caída en los salarios, que ya vienen afectados por medidas adoptadas en los últimos meses.
La crisis en la planta no es reciente. Durante 2024 la empresa despidió a 120 trabajadores y en febrero de 2025 otros 23 empleados quedaron fuera de la firma, mientras que desde julio comenzaron las suspensiones y los recortes de días laborales.
En aquel momento, Topper había argumentado que atravesaba un contexto complejo debido a la apertura de importaciones y a la competencia con productos provenientes de países asiáticos, especialmente China, cuyos costos de producción son más bajos.
Además, la empresa había planteado la necesidad de trabajar junto a los distintos niveles de gobierno para reducir costos y mejorar la competitividad de la producción nacional, algo que, según sostienen desde el sector, no terminó de concretarse.
En paralelo, algunos medios regionales señalaron que la firma habría abierto un plan de retiros voluntarios para reducir personal, lo que incrementa la incertidumbre entre los trabajadores sobre el futuro de la planta.
Mientras continúan las negociaciones entre la empresa y el sindicato, los operarios esperan definiciones que permitan garantizar la continuidad de la producción y preservar las fuentes de trabajo en una de las fábricas más importantes de la zona.








