Eduardo Da Silva es de Fracrán y convive desde los 4 años con el síndrome de Alport, que se agravó. Desde el año pasado se somete a cuatro sesiones de diálisis a diario.
Eduardo Leonel Da Silva es un adolescente de 13 años que desde los 4 años le da batalla al síndrome de Alport, una patología crónica compleja que afecta principalmente el funcionamiento de sus riñones. Tal es la complejidad que desde mayo del año pasado se realiza diálisis cuatro veces al día y necesita con urgencia trasplante de riñón y por ello se encuentra primero en la lista de espera. Como la familia es de bajos recursos todo Fracrán se moviliza en una cruzada solidaria que está prevista para hoy.
Desde hace nueve años la salud de Eduardo es un desafío constante, pero él le hace frente al dolor, a las cirugías, a los cambios de vida, de su rutina, las idas y vueltas a Posadas y Buenos Aires en la búsqueda de respuestas para mejorar su calidad de vida y el de su familia: su mamá Celia Rodríguez (36), su papá Eliseo Da Silva (64) y sus dos hermanos.
Todo comenzó cuando tenía cuatro años, recordó su madre en diálogo con El Territorio. “Cuando empezó le agarraba demasiada fiebre, le atacaba la angina y orinaba re mal, re feo, re espeso, era un chocolate, vivía internado”, relató.
Desde entonces comenzaron los ingresos en varios sanatorios, por distintos tipos de estudios con el objetivo de llegar a un diagnóstico. Así se supo que el niño padece el síndrome de Alport, un trastorno genético que afecta los riñones, oídos y ojos. En este caso, pese a los medicamentos para contrarrestar la afección y deterioro del funcionamiento renal, la enfermedad está muy avanzada.
Diálisis para sobrevivir
En mayo del año pasado comenzó con diálisis y ahora está en la lista de espera para un trasplante de riñón. Le colocaron una cánula peritoneal, que a los 19 días presentó complicaciones por lo que fue intervenido para lograr el funcionamiento adecuado y pueda realizarse diálisis cuatro veces al día y permitir así que pueda llevar una rutina mejor dentro de sus posibilidades como, por ejemplo, asistir a la escuela.
Este procedimiento es de suma importancia y brinda la posibilidad de que pueda hacerse en su casa. “Es una rutina, son cuatro veces al día. A las 16, a las 20 y a las 12 (medianoche) cuando él duerme hasta las 6 de la mañana se drena y así. Con eso se liberan todas las toxinas y demás, uno ve que limpia su sangre porque la solución al momento de sacarla tiene un color más oscuro. Gracias a Dios él ahora va muy bien con eso, funciona bien”, explicó Celia.
Dada su situación y la complejidad de su estado, en noviembre del año pasado sus médicos consideraron necesario un trasplante de riñón, una esperanza para esta familia. “La situación de su riñón es irreversible, por eso la doctora le trasladó a Buenos Aires en noviembre. Pudimos hacer todos los estudios y gracias a Dios él pudo entrar en esa lista de espera”, señaló y agregó: “Ojalá que Dios ayude y que pueda salir pronto ese riñón para él. Creo que le va cambiar la vida porque no es fácil para él, para la familia”.
El jueves todos vinieron a Posadas, donde Eduardo se atiende en el Hospital Pediátrico Fernando Barreyro y en la Clínica Nefra Medical Care, y se sometió a las pruebas de seroteca para el Incucai. “Le tomaron dos muestras de sangre, yo entendí que si hay riñón disponible y si la sangre de él da compatible, ahí le llaman a cualquier hora”, comentó.
Cada pequeña posibilidad para la familia se transforma en una gran puerta que se abre porque sólo ellos saben lo difícil que es luchar con una patología crónica estando en el interior y con pocos recursos. “Volví con una esperanza de que pronto va a salir eso, con la ayuda de Dios, que hasta acá me está amparando. Agradecidos con todos, con el personal de Acción Social, Cristina, las compañeras de ella que impulsan la cruzada solidaria y gracias a mucha gente que también está aportando su granito”, valoró Celia.
Afrontar el costo
Efectivamente los informes del Hospital Italiano de Buenos Aires confirman la inscripción a la lista de espera por trasplante de riñón del Incucai del paciente el pasado 8 de enero, siendo el primero en la lista de espera. Por ello la familia debe estar preparada para afrontar los costos de un traslado en avión al momento que llegue tan esperado llamado.
“Desde el hospital nos dijeron que tengamos todo a mano, incluso una valija casi lista y el dinero para el vuelo, porque puede darse en cualquier momento”, contó.
En esta casi década de tratamiento, estudios, viajes y traslados en ambulancia, la realidad de Eduardo podría haber sido más complicada de no contar con una cobertura social. Su familia de bajos recursos, hoy subsiste con una jubilación mínima y un modesto salario por lo que en tiempos tan difíciles afrontar los costos hubiese sido imposible.
“No sé cómo hubiera sido sin la obra social. Me cubrió las cirugías, los insumos para diálisis en casa, traslados con ambulancia. Él camina, sólo que está bastante débil. Ayer la ambulancia nos buscó en casa, nos esperó” reconoció.
La familia espera pronto emprender otra batalla importante en la salud de Eduardo, esa que le dé una mejor calidad de vida.
Toda la comuna se moviliza
La situación es delicada y la familia atraviesa un momento muy difícil, tanto en lo emocional como en lo económico, debido a los viajes y tratamientos que debe realizar el niño. Por eso cuentan con el acompañamiento de Acción Social de la Municipalidad de Fracrán y ante la posibilidad de trasplante toda la comunidad se moviliza con una cruzada solidaria prevista para hoy.
Una de las iniciativas consiste en un programa especial a emitirse desde las 7 por Radio Unión de Fracrán, FM 100.5. ‘Todos por Eduardo’ es la campaña e invitan a unir voces y corazones en solidaridad. Quienes tengan la intención de colaborar con la familia pueden hacerlo por medio del alias: CELIA.802.CUNA.MP. Además, la Fundación Rubén Durand tiene a la venta una rifa cuyos fondos serán destinados a los gastos del chico.
En Misiones, 80 personas esperan un trasplante renal
Misiones tiene actualmente 98 personas en lista de espera por un órgano y otras trece por tejidos. De ese total, son 80 quienes están esperando por un trasplante renal. Así lo da cuenta el reporte provincial del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai) que actualiza constantemente sus datos. Allí también se puede conocer que nueve están esperando un trasplante hepático, cinco uno renopancreático, dos uno pulmonar, una por un corazón y otra una intestinal. En tanto diez están esperando por córneas y tres por escleras.
Por otra parte, según el Incucai en la provincia el año pasado hubo 26 donantes reales, en tanto se realizaron 67 trasplantes, entre renales, de córneas y de médula ósea.
A fines del año pasado el Ministerio de Salud de Nación informó que Argentina alcanzó en 2025 el récord histórico de donación de órganos y tejidos realizados superando a los valores alcanzados antes de la pandemia. Se efectuaron 906 procesos de donación de órganos, dejando atrás a las cifras alcanzadas en 2019, con 883 procesos concretados. En lo que refiere a la donación de tejidos, se concretaron 1.242 procesos, superando las 1.156 donaciones efectuadas en 2024.
En cuanto a los trasplantes realizados: el año pasado 4.497 personas recibieron un trasplante que les permitió salvar o mejorar su calidad de vida. Del total de procedimientos, 2.349 fueron de órganos (1.674 fueron trasplantes renales, 463 hepáticos, 124 cardíacos, 36 renopancreáticos, 22 pulmonares, 24 hepatorrenales, 3 cardiorrenales, 2 pancreáticos y 1 cardiopulmonar y 2.148 de córneas.
También se debe considerar que 291 trasplantes se realizaron en pacientes pediátricos y que 2.096 provinieron de donantes fallecidos y 253 de donantes vivos.








