Hoy es la tercera jornada del juicio al diputado puertista Germán Kiczka y su hermano Sebastián por tenencia, facilitación y distribución de material de abuso sexual infantil.
Este jueves en el Palacio de Justicia se realiza la tercera jornada del histórico juicio contra el diputado puertista Germán Kiczka y su hermano, Sebastián, imputados por pedofilia. Ahora, continúa con la presentación del personal de la Policía de Misiones para brindar declaración testimonial, cuyos agentes pertenecen a la Unidad Regional VII; Centro Integral de Operaciones 911 y de Inteligencia Criminal.
Si bien para esta jornada se esperaba que los agentes de Cibercrimen brinden declaración testimonial, la misma se suspendió hasta nuevo aviso.
Los hermanos Kiczka están imputados por tenencia, facilitación y distribución de material de abuso sexual infantil (MASI). Además, Sebastián Kiczka está denunciado por abuso a una adolescente de 15 años en Apóstoles.
El Tribunal que interviene es el Penal N° 1 integrado por Gustavo Bernie, Viviana Cukla y César Yaya (subrogante). El fiscal que lleva adelante el caso es Martín Alejandro Rau quien cuenta con la colaboración de Vladimir Glinka como fiscal de tribunal adjunto. La defensa de los imputados está a cargo de los abogados Gonzalo de Paula, en el caso del ex legislador Germán Kiczka, y Eduardo Paredes y María Laura Alvarenga, en el de su hermano Sebastián Kiczka.
La acusación al diputado puertista y su hermano es por “tenencia, facilitación y distribución de MASI, agravado por ser las víctimas menores de 13 años y abuso sexual sin acceso carnal en concurso real”.
Durante la lectura de la Secretaría del Tribunal Penal N° 1 en la primera jornada, detallaron que el diputado Germán Kiczka “facilitó 900 archivos multimedia con contenido de explotación sexual, las víctimas no alcanzan los 13 años”. Mientras que su hermano, Sebastián, está acusado de abusar de una menor de 15 años en un gimnasio de Apóstoles durante 2023.
Se trata de un expediente que posee 603 videos digitales, con contenido de menores de edad y niños en situaciones de abuso sexual, violación y ultraje. Se espera que se realice un veredicto condenatorio, con una pena que rondaría los 15 años de prisión efectiva para ambos hermanos.