El niño posadeño recibió un nuevo resultado alentador tras un estudio realizado en el Hospital Gutiérrez y renueva la esperanza de su familia

Santino volvió a dar negativo del cáncer
Una nueva noticia llena de esperanza volvió a iluminar el camino del pequeño Santino. El niño posadeño de 7 años obtuvo un resultado negativo para la leucemia en el último aspirado de médula ósea, un estudio clave que confirma que su recuperación continúa firme y que representa un nuevo alivio para toda su familia y la comunidad que lo acompaña desde hace años.
El examen fue realizado recientemente en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Según indicaron sus padres, este tipo de control deberá repetirse cada dos meses como parte del seguimiento médico estricto que requiere su cuadro clínico.
“Tenemos info recién salida del horno y la compartimos con esta comunidad que tanto nos sostuvo. Seguimos, seguimos para delante con las esperanzas intactas, más fuertes que nunca”, expresaron desde la cuenta de Instagram que acompaña su historia, donde miles de personas siguen cada avance en su tratamiento.
Santino fue diagnosticado a los 3 años con leucemia linfoblástica aguda, una enfermedad que lo obligó a atravesar un extenso y complejo proceso médico. Desde entonces, enfrentó múltiples ciclos de quimioterapia, tratamientos de inmunoterapia y tres trasplantes de médula ósea.
La batalla contra la enfermedad llevó a la familia —integrada por Santino, su mamá Natalia y su papá Érico— a buscar alternativas fuera del país cuando en Argentina ya no encontraban respuestas. Fue así como viajaron a Singapur, donde se realizó el último trasplante que marcó un punto de inflexión en su tratamiento.
El procedimiento realizado en el país asiático se convirtió en una de las mayores campañas solidarias de Misiones, movilizando a toda una provincia que acompañó con donaciones, cadenas de oración y muestras constantes de apoyo.
La semana pasada, además, se cumplieron nueve meses desde aquel trasplante en Singapur, un dato no menor para la familia, ya que nunca antes habían logrado acercarse tanto al año sin complicaciones médicas. Este nuevo resultado negativo refuerza la confianza en la evolución favorable del niño.
“Gracias a Dios todo continúa bien, así que estamos contentos también. Los doctores vienen siguiendo muy de cerquita y eso a nosotros nos da mucha más tranquilidad”, contó Natalia, destacando el compromiso del equipo médico que realiza los controles hematológicos mensuales.
En enero, la familia regresó definitivamente a Posadas. Sin embargo, deben viajar a Buenos Aires una vez al mes para cumplir con los controles médicos y garantizar que la evolución siga siendo positiva.
Mientras tanto, Santino comienza a recuperar rutinas propias de su edad. Disfruta de la pileta, juega en el agua y transita una etapa más tranquila después de años atravesados por hospitales y tratamientos intensivos.
Actualmente, la familia inició los trámites para que pueda comenzar la escuela con modalidad de asistencia domiciliaria, una experiencia nueva para él, ya que debido a los tratamientos nunca había podido iniciar el ciclo lectivo con normalidad.
“Estamos acomodándonos, haciendo muchas cosas postergadas, disfrutando mucho y agradeciendo también sobre todas las cosas cada día”, expresó su mamá, reflejando el espíritu resiliente que los sostuvo durante todo el proceso.
Cada resultado negativo no solo significa un avance médico, sino también un paso más hacia una vida con mayor normalidad. La historia de Santino continúa escribiéndose con prudencia, controles constantes y una comunidad que no deja de acompañar.








