La ONG Proyecto Yaguareté inició un monitoreo binacional con más de 250 cámaras trampa en el Corredor Verde, que abarca más de 500 mil hectáreas entre argentinas en Misiones y el sur de Brasil.

La investigadora asistente del Conicet en el Instituto de Biología Subtropical Nodo Iguazú, Paula Cruz, brindó detalles sobre el monitoreo binacional con más de 250 cámaras trampa a lo largo del Corredor Verde, iniciado por la ONG Proyecto Yaguareté. Se trata de un área protegida que conecta selvas de Argentina y Brasil. Según la profesional, el objetivo es preservar al gran felino y fortalecer la conservación de la biodiversidad en uno de los refugios más importantes del Bosque Atlántico.Paula Cruz – LT17
Cruz detalló a LT17 Radio Provincia de Misiones que este año la propuesta es diferente a las anteriores. “Buscamos realizar un monitoreo a lo largo de todo el año, es un trabajo más concentrado, unos tres meses, que lo vamos a iniciar a partir de la segunda mitad del año”, precisó. El censo se realiza cada dos años y se convirtió en uno de los seguimientos de grandes felinos más prolongados del mundo, con más de dos décadas de historia.
El área cubierta y la evolución de la población
La investigadora explicó que el monitoreo abarca una superficie muy extensa. “Estamos hablando de más de 500 mil hectáreas, todo el norte de Misiones y el Parque Nacional brasileño”, señaló. El Corredor Verde, protegido por la Ley Provincial XVI – Nº 60, cuenta con aproximadamente 1,1 millones de hectáreas y alberga la población silvestre más importante del país, con entre 90 y 100 ejemplares circulando libremente.
Sobre el objetivo del relevamiento, Cruz fue clara. “Queremos entender cómo está la población de yaguaretés de nuestra región”, afirmó. Gracias a las cámaras trampa, los científicos pueden estimar la cantidad de individuos y analizar la tendencia de la población, si aumenta, disminuye o se mantiene estable.
En los últimos años, según la investigadora, la población mostró cierta estabilidad. “Hay una leve tendencia a la baja, aunque esos no son resultados significativos”, aclaró. En el último relevamiento de 2024, las estimaciones arrojaron una media de 84 individuos, con un rango que va desde 64 a 110 ejemplares.
Un panorama mejor que hace 20 años, pero aún crítico
Cruz comparó la situación actual con los inicios del monitoreo. “Cuando iniciamos estos relevamientos, por el 2003-2004, había la mitad de los individuos. La población se estimaba en unos 40 individuos y esa población se fue recuperando y fue levemente aumentando a lo largo del tiempo”, recordó, lo cual pone en valor también la fuerte política de protección ambiental implementada por el Gobierno de Misiones.

A pesar de la mejora, la investigadora advirtió que la situación sigue siendo delicada. “Estamos mejor que hace 20 años, pero sigue siendo una población crítica”, afirmó. Para que la población esté bien y no necesite acciones de conservación adicionales, se estima que debería haber unos 250 individuos.
Gracias a las manchas de cada animal, las cámaras trampa permiten identificar a los ejemplares de manera individual. Esa información, combinada con modelos matemáticos, posibilita a los científicos estimar cuántos yaguaretés hay en total y cuántos están registrando en cada monitoreo.








