El Instituto Nacional de la Yerba Mate enfrenta desde este lunes el inicio de un tiempo de descuento clave: productores advierten que la falta de definiciones sobre precios y restitución de funciones del INYM agudizarían la crisis del sector y la tensión en el sector primario y las industrias pymes.
Este lunes comienza el tiempo de descuento para el directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), y su presidente, el libertario Rodrigo Correa, que tendrán catorce días hábiles para responder a las demandas establecidas en el acta acuerdo rubricada en la asamblea yerbatera de Campo Viera el viernes pasado, en la cual fundamentalmente pedían que se acuerdo un precio justo para la hoja verde y que se restituyan las funciones del Instituto.
Más allá de esta decisión unánime acordada entre productores, asociaciones y cooperativas que estuvieron presentes en un encuentro al cual también asistieron directores del INYM por el sector productivo, las tensiones no se disipan, y la paciencia llegó a su límite, los productores cesaron la cosecha, pero alertaron que no van a vender sus chacras, y mucho menos, quedarse de brazos cruzados ante una realidad que afecta a al menos 12 mil familias productoras misioneras.
Para el productor y exintegrante del INYM, Marcelo Hacklander, “las expectativas están puestas más en el paro de cosecha que en una probable solución por parte de alguna autoridad”.
En ese sentido, sostuvo que espera que “los colegas productores, hagan un análisis serio y consciente, lejos de las afinidades políticas y, se den cuenta de la situación a la que llegamos, de lo que nos espera en este 2026, y en base a ésas conclusiones tomen la decisión que realmente proteja a las familias yerbateras”.
Hacklander fue contundente, “con la familia ya hemos decidido no hacer siquiera la limpieza del yerbal, a los valores actuales no tiene sentido, pero tampoco vamos a vender la chacra, que es a lo que nos quieren inducir, con la realidad económica actual, por inacción de terceros”.
“Inició la tercera temporada de lucha”
Para el secretario general del Movimiento Agrario de Misiones (MAM), Salvador María Torres, con la asamblea yerbatera en Campo Viera “se dio inicio a la tercera temporada de lucha desde el ingreso de los libertarios al Gobierno nacional”.
“Creo que en una primera instancia conseguimos sostener al INYM, ahora nos queda hacer que le devuelvan sus funciones, para volver a llegar a un precio justo para el productor”, explicó Torres, aunque no se mostró muy optimista con el futuro para el sector porque advirtió que “sabemos que a las autoridades nacionales no les interesa la familia productora”, en relación a los pequeños y medianos yerbateros.
Por su parte, el productor de Jardín América, Jorge Lizzniens, consideró que “la asamblea fue algo positivo, desde el punto de vista de que estuvieron varias asociaciones y cooperativas, también contamos la presencia de las autoridades de la Fedecoop, junto a muchos productores”, sin embargo volvió a lamentar que los representantes del sector dentro del directorio del INYM que asistieron a la reunión “solo fueron a dar la cara porque propuestas no llevaron ninguna”.
Respecto a las medidas votadas y que figuran en el acta rubricada con acuerdo por unanimidad, Lizzniens sostuvo que “esperemos que el presidente del INYM -Correa-, se de cuenta de que esto ya no va para más, y realmente empiece a cumplir su rol para que esto vaya equilibrándose, y que el productor tenga un precio justo”.
Hacia un precio razonable
Lo cierto es que con el desmantelamiento paulatino y progresivo del INYM los que más están perdiendo son los pequeños y medianos productores misioneros, junto a los secaderos pymes.
En ese marco, una de las primeras medidas que había afectado al Instituto yerbatero es la quita de la función para poder acordar un valor de referencia para la hoja verde y la yerba canchada.
Para el dirigente del MAM, “el kilo de hoja verde no debería estar por debajo de los 500 pesos”, poco más del doble de lo que actualmente estaban percibiendo los productores, con el agravante de que además era mediante pagos diferidos que, en el mejor de los casos, era a noventa días.
En ese línea, Hacklander recordó que de acuerdo a los costos elaborados por el INYM el valor debería ser de $436 por kilo de hoja verde puesta en secadero. “Lo que equivale a cálculos históricos deentre 10 a 15 por ciento del valor de paquete en góndola”, resaltó.
De la misma manera se expresó Lizzniens, quien resaltó que “siempre pedimos lo que sacó por último costo el Instituto Nacional de la Yerba Mate”, y recalcó que los directivos del ente “se comprometieron a seguir sacando el costo de producción solo que sin publicar en la página oficial del INYM”.
Finalmente, enfatizó en que “hay dos posturas claras, por un lado los que piden 50 centavos de dólar por kilogramo de hoja verde, y otros aproximadamente el 13 por ciento del valor promedio del paquete de yerba en góndola, entre otras propuestas”, y concluyó aclarando que “yo creo que debemos ver los costos que saca el INYM y mantener esos valores”.








