El ajuste mensual se define por la inflación de diciembre y rige para todo el sistema previsional nacional.

El Gobierno nacional fijó una suba de 2,85% en las jubilaciones y pensiones a partir de febrero de 2026. También estableció en $359.254,35 el haber mínimo del sistema previsional. La actualización también ajustó otros parámetros clave, como la Prestación Básica Universal y la Pensión Universal para el Adulto Mayor. La medida quedó formalizada a través de una resolución de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) publicada este lunes en el Boletín Oficial.
La decisión se enmarca en el esquema de movilidad previsional vigente, que dispone actualizaciones mensuales de los haberes en función de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que difunde el Indec. En este caso, el incremento corresponde a la inflación registrada en diciembre de 2025 y alcanza a todas las prestaciones del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
Según la Resolución 21/2026 de la Anses, el haber mínimo garantizado pasará desde febrero a $359.254,35, mientras que el haber máximo se ubicará en $2.417.441,63. Además del impacto sobre las jubilaciones y pensiones contributivas, la resolución definió nuevos montos para otras prestaciones centrales del sistema.
La Prestación Básica Universal (PBU), uno de los componentes que integran el haber jubilatorio, se fijó en $164.342,47 a partir de febrero. En tanto, la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), destinada a personas de 65 años o más que no reúnen los aportes necesarios para jubilarse, quedó establecida en $287.403,48.
La normativa publicada en el Boletín Oficial detalla, además, cómo se actualizarán las remuneraciones de los trabajadores que cesen su actividad a partir del 31 de enero de 2026 o que, encontrándose en condiciones de compatibilidad entre trabajo y jubilación, soliciten el beneficio desde el 1° de febrero. En esos casos, las remuneraciones históricas se ajustarán mediante índices definidos previamente por la Subsecretaría de Seguridad Social, con el objetivo de reflejar la evolución de los salarios al momento de calcular el haber inicial.
El actual esquema de movilidad previsional comenzó a regir a mediados de 2024, cuando se dispuso que los haberes se ajusten de manera mensual según el IPC nacional. Desde entonces, cada incremento se define a partir de la inflación registrada dos meses antes, lo que en este caso derivó en el aumento de 2,85% correspondiente a febrero.








