Uno de los relatores más icónicos de la historia del fútbol argentino murió este lunes a la madrugada a los 78 años, tras estar internado en una clínica de Vicente López.
Lázaro Jaime Zilberman (su nombre real) había iniciado su carrera en los años 70 junto a Fernando Niembro y alcanzó gran notoriedad desde 1989 al conducir Fútbol de Primera con Enrique Macaya Márquez. Su estilo mezclaba el análisis riguroso, los tiempos manejados a la perfección en la narración de las jugadas, la ironía y esa forma particular de mencionar a los futbolistas con todos sus nombres y apellidos cuando convertían un gol.
No habrá velatorio y será cremado en el cementerio de la Chacarita el martes.








