Un llamado a mirar la cruz y recordar que Jesucristo dio su vida por amor a cada uno de nosotros.
Murió… pero también resucitó.
Y en esa victoria está nuestra esperanza, nuestra fe y nuestra salvación.
Que esta Pascua nos encuentre volviendo a lo esencial: a Cristo vivo, que sigue tocando corazones y transformando vidas.
Vecinos de Montecarlo y de zonas aledañas, los invitamos a compartir en familia esta decoración de Pascua en la Plaza San Martín, un espacio para encontrarnos y reflexionar.








