La Nación redefinió los consumos base de electricidad según regiones bioambientales. Misiones logró ser incluida como zona “muy cálida” y elevó el tope subsidiado a 550 kWh en verano. El cambio forma parte del nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados, tras intensas gestiones del Gobierno provincial.
La Nación redefinió los consumos base de electricidad y gas según regiones bioambientales mediante la Resolución 13/2026 de la Secretaría de Energía. La medida surge tras un planteo impulsado por el Gobierno Misiones junto a las provincias del Norte Grande y el Litoral, con el objetivo de corregir asimetrías y garantizar acceso equitativo a los subsidios.
El cambio marca un hito para el Nordeste argentino. Durante años, Misiones y otras provincias advirtieron que los parámetros nacionales no reflejaban la realidad de las zonas cálidas. En este sentido, remarcaron que el consumo eléctrico para refrigeración, agua y conservación de alimentos es una necesidad básica y no un lujo.
Ese planteo político y técnico quedó plasmado en un comunicado conjunto del Norte Grande y la Región Litoral. Allí se propuso una tarifa eléctrica diferencial para provincias con climas extremos, buscando compensar desigualdades estructurales sin afectar el equilibrio fiscal ni crear nuevos impuestos.
El sistema de subsidios energéticos entra en una nueva etapa. La representante de Misiones ante la Asociación de Distribuidoras de Electricidad en Argentina, Pamela Ordoñez, explicó en diálogo con Canal Doce que “este es un sistema unificado que se había anticipado en diciembre cuando Nación emitió ese primer comunicado. A partir de ahora nos vamos a olvidar de la categoría del RASE y de los N1, N2 y N3”.
Trabajo regional encabezado por Misiones
El nuevo esquema distingue únicamente entre hogares subsidiados y no subsidiados. En este sentido, recordó que una de las grandes peleas de Misiones fue elevar el tope en verano, debido a que por las altas temperaturas los 300 kilowatts resultaban insuficientes.
El reclamo regional tuvo respuesta. Misiones fue incorporada a la categoría de zonas muy cálidas, lo que eleva el consumo base subsidiado a 550 kilowatts durante el verano. “Por suerte hoy tuvimos la buena noticia de que Misiones entró en la consideración de zonas muy cálidas”, confirmó la funcionaria.
En paralelo, se consolida el nuevo régimen de Subsidios Energéticos Focalizados. Se crea un padrón unificado y se profundizan los cruces de datos. “Nación informó que aún no lograron realizar todos los cruces para el esquema tarifario que deja de llamarse RASE”, explicó Ordoñez. La modificación impactará recién en la factura de marzo con el consumo de febrero.
Respecto al acceso al beneficio, Ordoñez destacó que no será necesario realizar trámites. “Si la persona ya recibía el subsidio como N2, pasa automáticamente a este nuevo sistema subsidiado”, indicó. Aclaró que el criterio central será socioeconómico y patrimonial, con cruces de información entre organismos como Arca, Migraciones y Anses, además de registros de compra de dólares, automóviles y propiedades.
Modificaciones en subsidios energéticos
La Nación tomó nota y avanzó con la resolución. El nuevo esquema incorporó criterios bioambientales basados en la norma IRAM 11603 y en estudios de Cammesa. Así, se establecieron consumos base más altos para las regiones cálidas durante los meses de verano. Las zonas “Muy cálido” tendrán un umbral de 550 kWh mensuales, las “Cálido” 370 kWh, mientras que el resto del país mantiene 300 kWh.
El esquema reconoce que en provincias como Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa o Santiago del Estero, el uso intensivo de energía en verano responde a una demanda inelástica. Es decir, imposible de reducir sin afectar la calidad de vida de los hogares.
En gas y garrafas, el sistema mantiene bloques diferenciados por zonas y estaciones. En efecto, se inicia la migración del Programa Hogar al nuevo esquema, con un reconocimiento explícito de las necesidades energéticas en regiones sin acceso a redes.
El Norte Grande y la equidad climática
Para Misiones, el impacto es concreto. Los hogares podrán acceder a subsidios sobre un consumo base más realista en los meses de mayor temperatura. El cambio reduce el riesgo de perder beneficios por superar topes que no contemplaban el clima subtropical.
El proceso también tiene una lectura política. El Norte Grande, con Misiones como actor activo, logró instalar en la agenda nacional el concepto de equidad climática. Lo hizo con una propuesta técnica, articulada y respaldada por datos.
La redefinición de los subsidios no elimina la focalización, la perfecciona. Introduce el territorio como variable y reconoce que no todos los argentinos consumen energía en las mismas condiciones. En este sentido, sienta un precedente: las políticas públicas comienzan a mirar el mapa climático del país y no solo su promedio estadístico.








