Marcelo Gallardo dejará de ser el entrenador de River Plate tras la derrota 0-1 ante Vélez, la duodécima caída en los últimos veinte partidos. El “Muñeco” se despedirá el jueves en El Monumental frente a Banfield.

Marcelo Gallardo dejará de ser el entrenador de River Plate tras la derrota 0-1 contra Vélez de este domingo por el Torneo Apertura, que significó la duodécima caída en los últimos veinte partidos del equipo. El “Muñeco” pondrá fin a su segundo ciclo al frente del Millonario este jueves, cuando el equipo se despida de su público en El Monumental frente a Banfield.
Después de la caída en Liniers, Gallardo suspendió la conferencia de prensa y se tomó unas horas para reflexionar. Esas cavilaciones derivaron en la decisión de ponerle fin al período que marcó su regreso al club de Núñez desde agosto de 2024, cuando reemplazó a quien fue su sucesor, Martín Demichelis.
Cómo fue el segundo ciclo de Marcelo Gallardo en River
El balance de esta segunda etapa dista mucho del brillante primer ciclo. En este lapso, River no ganó ningún título ni tampoco estuvo cerca de hacerlo, excepto por la Supercopa Internacional que perdió con Talleres el año pasado en los penales, una final “heredada” de la gestión anterior. En total, fueron 85 partidos con 35 victorias, 32 empates y 18 derrotas.
Los puntos más altos de la segunda era Gallardo fueron dos victorias en el Superclásico contra Boca. La primera, por la Liga 2024, con un equipo alternativo, por 1-0 en La Bombonera. La segunda, por el Apertura 2025 en el Monumental (2-1). Resulta muy poco para lo que se esperaba del regreso del técnico más exitoso de la historia del club.

En contraste, el equipo no pudo pelear por las dos Libertadores que disputó, ya que no fue rival para Atlético Mineiro ni para Palmeiras. Tampoco logró clasificarse a la actual edición del torneo continental, además de sufrir otras eliminaciones, un deslucido paso por el Mundial de Clubes y derrotas indecorosas de local ante Riestra, Sarmiento, Gimnasia y Tigre, entre otros.
Todo esto ocurrió en un contexto económico beneficioso para River, que gastó cerca de 100 millones de dólares para el armado de un plantel a pedido de Gallardo. Ese equipo hoy parece descompensado y con nombres importantes, pero muy lejos de su mejor versión, lo que terminó sellando la salida del entrenador que marcó una época en Núñez.








