Los representantes de las diferentes zonas de la provincia en las que se divide el área de acción de Vialidad de Misiones se reunieron en Campo Viera en un encuentro de trabajo que permitió delinear estrategias de aplicación inmediata, según las definiciones y prioridades que trazó el presidente del organismo, Ingeniero Nicolás Mazal Bazán.
En la oportunidad se encontraron los coordinadores de cada una de las Unidades Regionales con el titular de la entidad vial para plantear inquietudes y vías de respuesta a las demandas particulares de cada sector y coordinarlas con los lineamientos de trabajo generales de la conducción del organismo.
“Tenemos que optimizar al máximo los recursos y administrar con inteligencia el uso y disponibilidad del equipamiento con que contamos, para que nuestra tarea sea lo más eficiente posible y llegar así a más vecinos con respuestas concretas”, pidió el presidente de la DPV al tiempo que instó a los responsables de las unidades regionales a “recorrer chacra a chacra si es necesario para determinar necesidades de las familias de cada rincón de la provincia en cuanto a conectividad vial”.
“Nuestra misión es la de siempre pero los desafíos son más amplios porque no abundan los recursos y debemos asumir un compromiso con familias, instituciones y comunidades que tampoco pasan su mejor momento. Es tiempo de manejarnos con practicidad, austeridad y sinceridad, avanzando en todo lo que podamos y dejando todo en la tarea diaria”, exhortó Mazal.
La Dirección Provincial de Vialidad tiene un esquema de trabajo territorial dividido en 15 áreas con sedes en Puerto Esperanza, Bernardo de Irigoyen, San Pedro, San Vicente, Eldorado, Aristóbulo del Valle, Alba Posse, Puerto Rico, Leandro N. Alem, Campo Viera, San Javier, Oberá, Santo Pipó, Apóstoles y Posadas. Con realidades y necesidades diferentes, cada Unidad Regional aporta a un sistema de trabajo basado en la cercanía, la escucha directa al vecino y el conocimiento focalizado de las demandas en cada área.
Mediante la DPV, el Gobierno de Misiones lleva garantía de conectividad vial segura y ágil a toda la Provincia, mejorando las oportunidades de crecimiento de las distintas comunidades, tanto de zonas urbanas como rurales. La premisa es fortalecer el acceso a servicios esenciales como la salud, la educación, el desarrollo humano y la justicia.








