La Legislatura provincial aprobó el proyecto de ley presentado por el diputado de Encuentro Misionero, Carlos Rovira, que busca fortalecer la seguridad alimentaria mediante la prevención y detección de contaminantes en productos destinados al consumo humano y animal. Además, establece capacitaciones para los productores en el uso responsable de medicamentos y agroquímicos, así como también un sistema de monitoreo permanente.
Durante la sesión de este jueves, la Cámara de Representantes aprobó por unanimidad el proyecto de ley impulsado por el frente Encuentro Misionero, que establece la creación de un Laboratorio de Análisis para la Detección de Residuos de Fármacos y Químicos en Alimentos de origen vegetal y animal. La iniciativa, presentada por el diputado Carlos Rovira, prevé que el laboratorio se instale en la capital provincial y tenga como misión principal prevenir la presencia de residuos farmacológicos en alimentos destinados al consumo humano, además de detectar contaminantes zoosanitarios y fitosanitarios en productos de origen animal y vegetal.
También cumplirá un rol pedagógico, capacitando e informando a los productores sobre el uso responsable de medicamentos y agroquímicos, y brindará apoyo técnico ante la detección de sustancias que puedan afectar la producción agropecuaria.
Un laboratorio para prevenir riesgos y proteger la salud pública
Durante la sesión, la diputada de Encuentro Misionero, Lilian Tartaglino, destacó la presencia de autoridades del Ministerio de Salud Pública, del SENASA, del Consejo de Médicos Veterinarios y del Ministerio del Agro. En ese marco, agradeció al diputado Carlos Rovira, impulsor de la iniciativa, y señaló que el laboratorio permitirá identificar residuos de zooterapéuticos y fitosanitarios que pueden permanecer en los alimentos y afectar la salud humana, generando resistencia a los antibióticos y alteraciones en la flora bacteriana.
“Garantizar alimentos seguros no es un tema menor, sino una política central de la salud pública”, remarcó. En ese sentido, recordó que cada año unas 600 millones de personas se enferman por consumir alimentos contaminados y que, en países de ingresos bajos y medianos, las pérdidas económicas superan los 110 mil millones de dólares. La diputada advirtió que los alimentos en mal estado afectan especialmente a niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes, lo que incrementa la presión sobre los sistemas sanitarios y repercute en el desarrollo económico y social.
El laboratorio tendrá la posibilidad de incorporar unidades satélites y servicios de extensión. La autoridad de aplicación será el Ministerio de Salud Pública, en tanto que la dirección estará a cargo de un médico veterinario.
“Será un importante avance para nuestra provincia y la región, ya que no existe un espacio similar. Buscamos acompañar al pequeño productor, poner en valor el producto misionero y asegurar la seguridad alimentaria”, expresó Tartaglino.
Luego de la exposición, el proyecto fue aprobado por unanimidad en el recinto, consolidando una nueva herramienta destinada a prevenir riesgos sanitarios y fortalecer la producción local.
Monitoreo sanitario permanente
La propuesta incluye la posibilidad de coordinar acciones con otros organismos como el Senasa, universidades, organizaciones intermedias e instituciones internacionales. Además, se establece en la iniciativa que el laboratorio deberá emitir informes periódicos al Ministerio de Salud Pública, generando un sistema de monitoreo constante sobre la calidad de los alimentos que se producen y consumen en Misiones.
La creación de este laboratorio se enmarca en la agenda provincial que promueve la soberanía alimentaria, la agricultura familiar y la resiliencia frente al cambio climático. Con esta medida, Misiones refuerza los controles de calidad y seguridad de los alimentos, protege la salud de la población y consolida la confianza en la producción local.








