Según el relevamiento de la consultora LCG, los alimentos y bebidas se incrementaron 2,5% en los primeros días del mes. Junto con los aumentos de servicios suman presión al IPC, en medio de la polémica por el bloqueo a la nueva medición del INDEC.
La inflación de alimentos y bebidas se aceleró con fuerza en la primera semana de febrero. Según una medición privada, se trató del incremento semanal más elevado desde marzo de 2024, cuando los precios de la economía aún reflejaban el impacto de la megadevaluación de diciembre de 2023.
El dato llega en medio de la polémica desatada por el bloqueo que el Gobierno impuso a la publicación del nuevo índice de precios al consumidor (IPC) del INDEC, basado en una canasta de consumo de los hogares más actualizada, que vería la luz el próximo martes.
El dato lo aportó la consultora LCG, una de las que sigue de forma semanal la evolución de los precios de alimentos y bebidas. De acuerdo con su medición, la primera semana de febrero dejó un salto del 2,5%. No solo se trata del incremento más importante de este año, sino que hay que remontarse a la segunda semana de marzo de 2024 para ver un guarismo superior (3,3%).
Dentro de la canasta que mide LCG, el mayor salto de precios lo experimentaron las bebidas e infusiones para consumir en el hogar, que escalaron 7,3%. La otra suba que se destacó fue la de productos de panificación, cereales y pastas, con 6%.
La contracara fueron los aceites y las frutas, que bajaron 0,1% y 0,9% respectivamente.








