Alrededor de 1.600 empleados quedarán incorporados por La Anónima. Cerca de 200 empleados de áreas corporativas quedaron fuera del traspaso.

El acuerdo entre La Anónima y Grupo Libertad para el traspaso de 12 sucursales y un centro de distribución marca un cambio importante en el mapa supermercadista del interior del país. Esta situación abre interrogantes sobre el futuro laboral de casi 1.800 trabajadores involucrados en la operación.
Según lo informado por ambas compañías, alrededor de 1.600 empleados quedarán incorporados por La Anónima, principalmente aquellos que cumplen funciones en los locales incluidos en el acuerdo. Este grupo pasará a desempeñarse bajo la nueva firma en una transición que se desarrollará de manera gradual en los próximos meses.
El proceso formalizado ante los ministerios de Trabajo de cada provincia donde operan las sucursales. En ese marco, cada trabajador podrá aceptar o rechazar el cambio de empleador, aunque fuentes del sector señalan que la mayoría optaría por continuar en sus puestos. Además, la propuesta contempla mantener condiciones laborales como antigüedad, vacaciones y beneficios vigentes.
Desde las empresas indicaron que “los colaboradores que actualmente se desempeñan en los establecimientos alcanzados por la operación pasarán a ser empleados de La Anónima, garantizando la continuidad laboral y asegurando una transición ordenada”.
La Anónima señala que la operación forma parte de una estrategia de expansión
Sin embargo, no todos los trabajadores están incluidos en el acuerdo. Cerca de 200 empleados de áreas corporativas, como administración, finanzas y ventas, quedaron fuera del traspaso y su situación dependerá de las decisiones que adopte Grupo Libertad. Este podría reubicarlos en otras áreas o avanzar con desvinculaciones.
También existen dos sucursales que no forman parte de la operación: una en Mendoza y otra en Resistencia, Chaco. En estos casos, el futuro de los trabajadores dependerá de si la empresa decide cerrar los locales o transferirlos a otra firma.
El acuerdo incluye un contrato de alquiler por 30 años para las 12 sucursales, ubicadas en Córdoba, Tucumán, Rosario, Salta, San Juan, Rafaela, Posadas y Santiago del Estero. Además, se suma un centro de distribución en Córdoba que permitirá fortalecer la logística de la cadena.
Desde La Anónima señalaron que la operación forma parte de una estrategia de expansión en el centro y norte del país, en un contexto de caída del consumo y menor rentabilidad del sector. Mientras tanto, el proceso de transición comienza a desarrollarse con el foco puesto en la continuidad laboral y el impacto que tendrá la reconfiguración del mercado supermercadista en distintas provincias.








