El Presidente aseguró que hubo un intento de desestabilización desde varios frentes, y apuntó directamente contra el kirchnerismo.
En una serie de declaraciones radiales, Javier Milei denunció que el kirchnerismo intentó un golpe de Estado utilizando distintas tácticas para desestabilizar su Gobierno.
Según el mandatario, los recientes episodios de volatilidad del dólar, las protestas de jubilados que culminaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y una sesión en el Congreso que buscó quitarle facultades al Ejecutivo forman parte de un plan para socavar su administración.
«El kirchnerismo intentó un golpe desde la vía institucional, la calle y el mercado», afirmó el líder de La Libertad Avanza (LLA), apuntando a la oposición y, especialmente, a Cristina Kirchner.
El Presidente vinculó estos intentos con el nerviosismo de la expresidenta ante su situación judicial: aseguró que Cristina está «nerviosa» porque la Cámara de Casación Penal rechazó un recurso de su defensa y que, como consecuencia, la exmandataria «sabe que va a ir presa». Además, sostuvo que el kirchnerismo intentó bloquear un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) llamando a los legisladores para evitar que se aprobara.
Sobre los disturbios ocurridos durante la marcha de jubilados el 12 de junio, el mandatario no dudó en calificar a los manifestantes como «mercenarios» financiados por intendentes de la provincia de Buenos Aires. A su juicio, lo sucedido no fue un simple reclamo social, sino parte de un plan orquestado para generar caos y desestabilizar el Gobierno. «No eran barrabravas, eran mercenarios, gente contratada para crear disturbios», afirmó.
Milei también defendió su postura ante los foros internacionales, como el celebrado en Davos, donde destacó la importancia de su mensaje y de «dar la batalla cultural». En cuanto al caso $LIBRA, el presidente desmintió las acusaciones de fraude y aclaró que la demanda presentada en Estados Unidos por «publicidad engañosa» no tiene fundamentos serios.
Finalmente, el mandatario reiteró su defensa del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), asegurando que este no incrementará la deuda del país y que servirá para fortalecer el respaldo de la moneda. «Este acuerdo es diferente al de 2022 porque Argentina ya hizo el ajuste», indicó, defendiendo su estrategia económica.