El Ejército israelí confirmó una nueva oleada de ataques sobre la capital de Irán, donde se escucharon fuertes detonaciones cerca de una movilización por el Día de Al Quds. La escalada regional incluye un misil iraní derribado sobre Turquía y un ataque con drones en Omán.
El Ejército israelí afirmó que lanzó una nueva ofensiva sobre Teherán, en el decimocuarto día de la guerra que involucra a Israel y Estados Unidos contra la república islámica. La institución castrense confirmó el inicio de las operaciones a través de un comunicado. “Las Fuerzas de Defensa de Israel acaban de iniciar una oleada de ataques a gran escala contra las infraestructuras del régimen terrorista iraní en Teherán”, aseguró.
Poco antes del anuncio, fuertes y sucesivas explosiones estremecieron el centro de la capital iraní. La televisión pública local informó que los ataques alcanzaron una zona a “poca distancia” de donde se celebraba una manifestación progubernamental. Las detonaciones, calificadas como inusuales e intensas, hicieron temblar viviendas en el norte y centro de la ciudad.
Previo a los bombardeos, el Ejército de Israel instó a la población a evacuar dos áreas específicas del corazón de Teherán, Vila en el oeste y Maniriyeh en el sur. El aviso anticipó ataques a “infraestructuras militares del régimen iraní” en las “próximas horas”. Una de las zonas afectadas por la orden se encuentra cerca de la Universidad de Teherán, punto de convocatoria para miles de personas que conmemoraban el Día de Al Quds, o Día de Jerusalén, en apoyo a la causa palestina.
Tensión regional en aumento
La escalada del conflicto se extendió a otros países de la región. El ministerio de Defensa de Turquía informó que un misil balístico que procedía de Irán fue derribado en el espacio aéreo turco por las defensas de la OTAN. Se trata del tercer incidente de este tipo en poco más de una semana. “Un proyectil balístico lanzado desde Irán y que entró en el espacio aéreo turco fue neutralizado por los sistemas de defensa aérea y antimisiles de la OTAN desplegados en el Mediterráneo oriental”, detalló el ministerio en un comunicado.
Por otra parte, en Omán, dos personas murieron después de que dos drones impactaran en la gobernación de Sohar, antigua capital del país. Una fuente de seguridad, citada por la agencia estatal, precisó que el primer avión no tripulado cayó en la zona industrial de Al-Awahi, donde provocó la muerte de dos trabajadores extranjeros y dejó varios heridos. El segundo dron impactó en una zona abierta sin registrar víctimas. Las autoridades omaníes investigan los hechos sin que se haya adjudicado la autoría del ataque.
Debido al deterioro de la seguridad, el Gobierno de Australia ordenó la salida del personal no esencial de sus embajadas en Israel, Emiratos Árabes Unidos y Líbano. La ministra de Exteriores australiana, Penny Wong, indicó que la decisión responde al aumento de los riesgos en la región. Además, el primer ministro Anthony Albanese confirmó el envío de 85 militares y un avión de alerta temprana E-7A Wedgetail a los Emiratos Árabes Unidos para reforzar la vigilancia del espacio aéreo regional.
Advertencia interna y repercusiones económicas
En el frente interno, los Guardianes de la Revolución iraníes advirtieron que cualquier nueva manifestación contra el poder se enfrentará a una respuesta más severa que la registrada en enero, cuando miles de personas murieron durante la represión de protestas antigubernamentales. “Hoy, el enemigo, incapaz de alcanzar sus objetivos militares sobre el terreno, vuelve a intentar sembrar el terror y provocar disturbios”, indicó el ejército ideológico iraní en un comunicado. La institución agregó que si hay nuevas movilizaciones, habrá “una respuesta aún más fuerte que la del 8 de enero”.
El conflicto también impactó en los mercados globales. Las bolsas asiáticas cerraron con pérdidas, con caídas del 1,2% en Tokio, 0,9% en Hong Kong y 0,8% en Shanghái. Los mercados europeos abrieron en rojo, con retrocesos del 1,06% en París, 0,97% en Fráncfort y 0,75% en Londres. Mientras tanto, el precio del petróleo se estabilizó en torno a los cien dólares. El barril de Brent subió un 2,04% hasta los 102,51 dólares y el WTI ganó un 1,97% para ubicarse en 97,62 dólares.








