San Remo, reconocida heladería de Entre Ríos, cerró una de sus sucursales tras 47 años de actividad. La decisión se vinculó a la marcada caída del consumo y el incremento de costos operativos.
San Remo, una heladería con más de cuatro décadas de trayectoria en Paraná, cerró una de las sucursales debido a la caída en las ventas y al aumento sostenido de los costos operativos. El local, ubicado en la esquina de Urquiza e Illia, dejó de atender al público tras 47 años de actividad.
La propietaria, Lina Streiger, explicó que la decisión se tomó ante la imposibilidad de sostener la estructura del negocio en el contexto actual. “Las ventas se redujeron de manera muy importante, tanto que no se pueden seguir sosteniendo los costos fijos de un local con empleados, alquiler y servicios”, afirmó.

También, recordó que el comercio había sido fundado en 1979 por Oscar Streiger, quien inició la actividad con la comercialización de helado proveniente de Santa Fe. Con el tiempo, el emprendimiento se consolidó como un referente local y logró expandirse con distintas bocas de expendio en la ciudad y alrededores.
Sin embargo, el retroceso del consumo en los últimos años impactó directamente en la actividad. “Si las ventas bajan a menos de la mitad, no se puede seguir sosteniendo”, señaló Streiger, al tiempo que aclaró que la producción continuará, al igual que la sucursal ubicada en la Costanera Baja y los puntos de venta en Aldea Brasilera y Valle María.
El negocio funcionaba con un equipo reducido de trabajadores, en el que la propia propietaria participaba activamente en la operación diaria. “No somos gerentes de afuera, trabajamos todos juntos y todo lo que se logró fue gracias a ese esfuerzo”, expresó.

El cierre también implicó un impacto en el plano personal y familiar, dado el vínculo histórico con el emprendimiento. Streiger evocó los inicios del local y su crecimiento a lo largo de los años, en una etapa marcada por la cercanía con los clientes y la construcción de identidad comercial.
“Es difícil decir que algo se termina, pero lo importante es la cuestión humana y poder seguir adelante”, afirmó. Pese al cierre del histórico punto de venta, la empresa continuará operando con producción propia y otras sucursales, en un intento por sostener la actividad en un escenario económico desafiante.
En este contexto, el cierre de esta sucursal refleja el impacto concreto que la caída del consumo y el aumento de costos generan en los comercios tradicionales a nivel nacional. La continuidad de San Remo en otros puntos de venta marca una estrategia de subsistencia, mientras el escenario económico sigue condicionando la sostenibilidad de los comercios en distintos rubros.








