El sistema de salud atendió a cerca de 20 personas en su mayoría menores por lesiones causadas por picaduras de rayas en las playas de Encarnación. Los episodios se registraron desde mediados de diciembre de 2025 hasta la fecha, con mayor incidencia en la playa San José, principal balneario de la capital itapuense.
La situación encendió alertas días atrás, cuando se informaron 15 casos en plena temporada alta, período en el que la ciudad concentra una fuerte afluencia turística. Ante este escenario, el director del Hospital Regional de Encarnación, Eleno Arévalos, confirmó que el total de atenciones llegó a unas 20 personas y pidió no alarmarse ante una picadura, sino acudir de inmediato al centro de salud más cercano. El pico de consultas se concentró entre el 24 y el 28 de diciembre.
Desde la Gerencia de Playas indicaron que se implementaron acciones preventivas para desalentar la presencia de rayas en la franja de arena, mediante trabajos con tractores y motos de agua.
Las autoridades sanitarias remarcaron que estos episodios se repiten cada verano y reiteraron el llamado a mantener la calma y buscar atención médica ante cualquier incidente.
“Tuvimos varios casos de picaduras de rayas en aguas del río Paraná, específicamente en la playa San José, afectando a turistas que concurren a este espacio público de la ciudad de Encarnación. A mediados de diciembre comenzamos a registrar los primeros casos”, explicó Arévalos al portal paraguayo Última Hora.
“Este animal acuático posee un aguijón ubicado prácticamente a mitad de la cola, que es el que suele hincar a las personas”, indicó
«Las rayas se encuentran actualmente en periodo de reproducción y buscan zonas arenosas; como nuestras playas tienen abundante arena, se convierten en lugares propicios para ello. Al ser pisadas accidentalmente por la gente, se producen los incidentes”, agregó.
En cuanto a la evolución clínica de los pacientes, precisó que “todos los casos fueron lesiones leves, solamente tuvieron dolor intenso e hinchazón de los pies y es una particularidad también que esta toxina, por ejemplo, se neutraliza con algo que podemos tener a mano, que es el agua caliente. La persona puede meter el miembro lesionado dentro de un balde con agua caliente hasta donde pueda tolerar, eso neutraliza y al neutralizar la toxina empieza a disminuir también el dolor y la hinchazón”.
Asimismo, subrayó que “por instinto, estos animales se defienden con el movimiento de la cola, donde se encuentra el aguijón, que contiene una toxina, no es veneno. Esta sustancia provoca un dolor intenso y una rápida inflamación de la zona afectada. La mayoría de los pacientes que llegaron a urgencias presentaron dolor intenso y edema, generalmente en los pies, que es donde suelen producirse las picaduras”.
Finalmente, advirtió que, sin tratamiento, la acumulación de líquido puede generar fiebre, asociada al edema y no a la herida en sí.








