Japón y Portugal celebran elecciones clave este domingo, con comicios anticipados en Asia y un balotaje histórico en Europa.
Este domingo 8 de febrero, Japón y Portugal celebrarán elecciones que despertaron atención internacional por su impacto político y estratégico. Ambos procesos marcaron escenarios muy distintos. En Japón, la primera ministra Sanae Takaichi llamó a elecciones anticipadas para el Parlamento con el objetivo de reforzar su liderazgo. Se convirtió en la primera mujer en ocupar el cargo.
La convocatoria buscó afianzar su gobierno en un contexto de reformas ambiciosas y tensiones regionales. En ese marco, el oficialismo apostó a una victoria amplia. Según las proyecciones, el Partido Liberal Democrático y su socio, el Partido de la Innovación de Japón, conocido como Ishin, podrían obtener alrededor de 300 escaños.
La cámara baja cuenta con 465 bancas, por lo que ese resultado superaría con holgura la mayoría mínima actual. Así, Takaichi ganaría margen político. Ese respaldo permitiría impulsar planes de gasto público que generaron inquietud entre los inversores. Además, facilitaría un aumento del presupuesto de defensa.

Esa estrategia podría profundizar las tensiones con China, en un vínculo diplomático ya deteriorado. La situación adquirió relevancia en los últimos meses. En ese contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su “apoyo total” a la primera ministra japonesa. Además, anunció un futuro encuentro bilateral.
Trump afirmó: “La primera ministra Takaichi es alguien que merece un reconocimiento poderoso por el trabajo que ella y su coalición están realizando. Es un honor para mí dar un respaldo completo y total a ella y a lo que representa su respetada Coalición”.
Ese respaldo llegó tras declaraciones de Takaichi sobre Taiwán. La mandataria sostuvo que Japón debería responder ante una eventual invasión china. Mientras tanto, Portugal vivirá un balotaje entre el socialista Antonio José Seguro y el dirigente de extrema derecha André Ventura. El país atraviesa un ciclo electoral intenso.
La votación representará la quinta elección nacional desde 2024 y el primer balotaje en cuatro décadas. El dato subrayó la fragmentación política portuguesa. Según los sondeos, Seguro, de 63 años, se impondría con entre el 50% y 60% de los votos. El candidato se presenta como una izquierda “moderna y moderada”.
Por otro lado, Ventura, de 43 años, fundó Chega hace siete años y alcanzaría entre el 20% y el 30%. Su partido creció con rapidez. Chega promueve una agenda anticorrupción y antiinmigración. Además, ya se consolidó como la segunda fuerza parlamentaria, incluso por encima de los socialistas.








