En su primera Misa de Domingo de Ramos, el pontífice rechazó el uso de la fe para validar conflictos bélicos en medio de la escalada en Medio Oriente.
El papa León XIV lanzó un fuerte llamamiento a favor de la paz al clamar “¡Depongan las armas, recuerden que son hermanos!” en la homilía de la misa de su primer Domingo de Ramos ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro.
“Cristo, Rey de la paz, sigue clamando desde su cruz: ¡Dios es amor! ¡Tengan piedad! ¡Depongan las armas, recuerden que son hermanos!”, exhortó el papa estadounidense durante la homilía en el día que los católicos recuerdan la entrada en Jerusalén de Jesús.
El papa destacó que Dios rechaza la guerra y “al que nadie puede utilizar para justificar el enfrentamiento”.
Entre los olivos llegados a la plaza de San Pedro para esta ocasión, Robert Prevost destacó que “como Rey de la paz, Jesús quiere reconciliar al mundo en el abrazo del Padre y derribar todos los muros que nos separan de Dios y del prójimo, porque Él ‘es nuestra paz’”.
Ejemplo de Jesús
Aunque sin referencias a las guerras actuales, el papa continuó hablando del ejemplo de Jesús, rey de la paz, que “no se armó, no se defendió, no libró ninguna guerra. Mostró el rostro manso de Dios, que siempre rechaza la violencia y en lugar de salvarse a sí mismo, se dejó clavar en la cruz”.

También afirmo que “en su último grito dirigido al Padre escuchamos el llanto de quienes están abatidos, de quienes carecen de esperanza, de quienes están enfermos, de quienes están solos. Y, sobre todo, escuchamos el gemido de dolor de cada uno de los que están oprimidos por la violencia y de cada víctima de la guerra”.
En una intensa homilía, el papa utilizó las palabras del obispo italiano Tonino Bello para encomendar la paz a María: “Que los destellos de las guerras se están reduciendo a luces crepusculares. Que los sufrimientos de los pobres han llegado a sus últimos estertores. […] Y que, por fin, las lágrimas de todas las víctimas de la violencia y el dolor pronto se secarán, como la escarcha bajo el sol de la primavera”.
Con la celebración del Domigno de Ramos comenzó la primera Semana Santa de León XIV tras su elección el 8 de mayo. Mantendrá el tradicional viacrucis ante el Coliseo de Roma y devolverá la misa del Jueves Santo a la histórica basílica de San Juan de Letrán, un cambio respecto a la tradición de Francisco de celebrarla en una cárcel o en un centro de migrantes.
El papa denuncia el conflicto atroz en Oriente Medio y pide caminos de reconciliación
El papa León XIV lamentó el conflicto atroz en Oriente Medio y que los cristianos no pueden vivir en pleno los ritos de la Semana Santa, tras el rezo del ángelus pronunciado al final de la misa del Domingo de Ramos.
“En este comienzo de la Semana Santa, estamos más cerca que nunca, con nuestra oración, de los cristianos de Oriente Medio que sufren las consecuencias de un conflicto atroz y que, en muchos casos, no pueden vivir plenamente los ritos de estos días santos”, dijo el pontífice.
El Patriarcado Latino de Jerusalén denunció este domingo que la policía israelí impidió celebrar la misa del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro.
“Fueron interceptados en el camino, mientras circulaban en privado y sin ningún tipo de ceremonia o ritual”, reza el comunicado, “y se vieron obligados a dar la vuelta. Este incidente sienta un grave precedente e ignora la sensibilidad de miles de millones de personas en todo el mundo que, esta semana, tienen la mirada puesta en Jerusalén”, se lee en la nota.
El pontífice también pidió no olvidar “a quienes hoy participan de manera real en su sufrimiento. Su prueba interpela la conciencia de todos”.
“Elevemos nuestra súplica al Príncipe de la Paz para que sostenga a los pueblos heridos por la guerra y abra caminos concretos de reconciliación y paz”, afirmó.
También encomendó al Señor a los marineros “que son víctimas de la guerra”. “Rezo por los difuntos, por los heridos y por sus familiares. La tierra, el cielo y el mar han sido creados para la vida y para la paz”, dijo.








