La cuenta regresiva hacia el Copa Mundial de la FIFA 2026 no solo genera expectativa deportiva, sino que también marca un punto de inflexión en las estrategias de marketing a nivel global. Con proyecciones que lo posicionan como el evento más masivo de la historia, las marcas ya trabajan para capitalizar la atención en un contexto económico desafiante.
Los datos reflejan la magnitud del fenómeno: en Argentina el interés alcanza el 79%, superando a Brasil (71%) y al promedio global (59%). La final del Mundial de 2022 reunió a 1.420 millones de espectadores y el torneo completo alcanzó a unos 5.000 millones. Para 2026, se estima una inversión publicitaria cercana a los 10.500 millones de dólares.
El escenario actual presenta un cambio clave en los hábitos de consumo: el fútbol ya no se vive solo a través de la televisión.








