La cartera nacional tomó la decisión para optimizar el funcionamiento de ese organismo
El Ministerio de Salud confirmó hoy que absorberá el Instituto Nacional del Cáncer (INC), con el fin de eliminar la duplicidad de tareas, tener un mayor control de las acciones y cumplir con sus funciones garantizando programas, acceso a medicamentos y tratamientos.
Luego de una serie de relevamientos en el INC, se detectaron problemas logísticos, con entrega de medicamentos al borde de su vencimiento, compras ineficientes y programas y estructuras duplicadas.
Entre ellas se detectó el Sistema de Vigilancia Epidemiológica y Reporte del Cáncer, cuyas tareas ya realiza la Subsecretaría de Vigilancia Epidemiológica; y los Programas Nacionales de Control y Prevención de distintos tipos de cáncer, cuyas responsabilidades ya están contempladas en las funciones de la Dirección Nacional de Abordaje Integral de Enfermedades No Transmisibles.
También se hallaron graves fallas en la compra de medicamentos que no se ajustaron a los cambios de demanda.
En ese sentido, el ministerio ratificó que esta medida no afectará la continuidad de ningún programa que garantizaba el Instituto Nacional del Cáncer y sólo es un cambio administrativo que apuntan a mejorar su eficacia.
El Gobierno señaló «irregularidades» en el Instituto Nacional del Cáncer
Sobre este punto, señalaron que el Sistema de Vigilancia Epidemiológica y Reporte del Cáncer llevaban a cabo tareas que «ya realiza la Subsecretaría de Vigilancia Epidemiológica». En el mismo sentido se refirieron a los Programas Nacionales de Control y Prevención de distintos tipos de cáncer, cuyas responsabilidades «ya están contempladas en las funciones de la Dirección Nacional de Abordaje Integral de Enfermedades No Transmisibles».
Por otro lado, Salud aseguró que «se detectaron graves fallas en la compra de medicamentos que no se ajustaron a los cambios de demanda» y ejemplificaron al señalar que en «2023 se compraron opioides sin ningún criterio de cantidad y precio, lo que devino en vencimientos y un perjuicio para la administración del Estado, ya que se tuvieron que tirar 400.000 unidades de morfina vencida por una mala planificación».
Finalmente, la cartera dirigida por Lugones cerró el comunicado al dejar en claro que la medida «no afectará la continuidad de ningún programa que garantizaba el Instituto Nacional del Cáncer y sólo es un cambio administrativo que apunta a corregir los problemas encontrados, optimizar los procesos de compra y mejorar la calidad de la atención al paciente oncológico».
Por su parte, el ministro Lugones reiteró en sus redes sociales que las tareas del organismo seguirán cumpliéndose con normalidad y remarcó: «Nuestro objetivo corregir los problemas encontrados, optimizar los procesos de compra y mejorar la calidad de la atención al paciente oncológico».