El Hogar de Día de Posadas celebró su 17º aniversario con un agasajo para los niños, niñas y adolescentes que participan diariamente de las actividades. La institución se ha consolidado a lo largo de casi dos décadas como un espacio clave que atiende a niños, niñas y adolescentes desde los 45 días hasta los 18 años, fue creado por Ley II Nº22 para brindar atención y contención; la norma establece la prevención, promoción y atención integral.
En el Hogar, ubicado en avenida López Torres y Comandante Rosales, se promueve la escolarización del 100 % de los participantes, garantizando de manera integral sus derechos a la salud, la identidad, la recreación y el apoyo pedagógico.
En el patio de la institución este miércoles se apagaron las velitas con todos los participantes y los integrantes del equipo interdisciplinario y hubo “sorpresitas” para los más pequeños.
El Secretario de Estado de Prevención de Adicciones y Control de Drogas, Roberto Padilla, destacó los 17 años de trayectoria del Hogar de Día como un espacio transformador que abraza, protege y contiene a la comunidad. Asimismo, celebró la máxima de “cuidar al que cuida”, señalando la trascendencia de reconocer públicamente el esfuerzo diario de quienes
sostienen la contención de niños y familias en situaciones complejas.
Taller especial para el personal
En el marco del 17º aniversario, en tanto, el equipo interdisciplinario hizo una pausa para participar el día lunes en el taller vivencial «Bioencuentros para el alma», impulsado junto a la Fundación Misionera Gaia.
La conmemoración comenzó con un espacio de pausa e introspección dedicado al propio equipo de trabajo. Antes de encarar las celebraciones junto a los niños y adolescentes, el
personal de la institución se reunió en una jornada especial enfocada en el autocuidado y la salud emocional. Como explicó la Lic. Andrea Segovia, Directora del Hogar, la iniciativa partió de una convicción fundamental: para garantizar el bienestar de la infancia, los adultos encargados de brindar cuidado también deben ser atendidos y protegidos.
La actividad central estuvo a cargo de Paula Vogel, Directora de Educación y Cultura, de la Fundación Misionera Gaia, quien facilitó el taller vivencial “Bioencuentros para el alma”.
Mediante técnicas de respiración, meditaciones guiadas y ejercicios de regulación de la ansiedad, los participantes trabajaron en la búsqueda de una armonía emocional indispensable para sostener su labor cotidiana. Durante el encuentro, se enfatizó que la verdadera empatía y
la mirada amorosa hacia los demás deben comenzar de forma obligatoria por el autocuidado, reconociendo necesidades básicas como el descanso, el afecto y la alimentación equilibrada.
Esta transformación en la dinámica conmemorativa, fue impulsada por la Subsecretaria de Atención Integral de la Niñez, Adolescencia y Familia, Marlenne Abrile.








