Mientras se aguarda por conocer la identidad del cuerpo rescatado de la aeronave en la que viajaba el futbolista Emiliano Sala, el Cardiff y el Nantes comenzaron una disputa por el cobro del dinero del traspaso del delantero.
Días después de que se conociera la desaparición del avión, el elenco galés que había fichado al goleador argentino avisó que iba a «congelar» el pago de los más de USD 20 millones, hasta que no se determine por qué el Piper PA-46 Malibu se hundió en el Canal de la Mancha.
El miércoles, el Nantes, club que vendió a Sala, intimó a la institución de la Premier League para que cumpla con lo que se había comprometido. El conflicto continúa ya que en caso de que el Cardiff no cumpla con lo pactado, sufrirá graves consecuencias.
«Si no se cumplen ciertos plazos, que se mencionan en el contrato de transferencia, estos pueden desencadenar consecuencias. Esto puede ser desde una advertencia hasta un retiro de puntos de la liga. Es una situación muy difícil ya que estamos hablando de una tragedia humana y de una importante cantidad de dinero «, explicó Gianpaolo Monteneri, ex jefe del departamento de estatus de jugadores de la FIFA, al sitio británico The Telegraph.
Actualmente el Cardiff se ubica 18° en la Premier League y corre serio riesgo de perder la categoría. Sus 22 puntos en 25 partidos lo están condenando a la Premiership, segunda división inglesa y en caso de ser castigado con quita de unidades, su descenso quedaría concretado.
El elenco gales había acordado el pago de USD 20 millones, la compra más cara de su historia, para hacerse con los derechos federativos de Sala, quien siempre había jugado en la Ligue 1 y en las últimas cuatro temporadas lo había hecho con la camiseta del Nantes. Allí, marcó 48 goles en 133 encuentros.
Mientras tanto, el equipo forense de Dorset, Inglaterra, está trabajando con el cuerpo rescatado el miércoles dentro de la aeronave hundida a 63 metros de profundidad en el Canal de la Mancha, a 40 kilómetros de la Isla de Guernsey.
El barco Geo Ocean III, dispuesto por Reino Unido y encargado del rescate, pudo sacar el cadáver tras varios días de trabajo y luego finalizó con la operación, según anunció la Air Accidents Investigation Branch (AAIB) en un comunicado.