La celebración conmemora la entrada de Jesús en Jerusalén y marca el inicio de la Semana Santa, con misas, bendición de ramos y procesiones en Posadas, donde la Catedral San José será el punto central de las actividades.

Mañana, domingo 29 de marzo, la Iglesia Católica celebrará el Domingo de Ramos, una de las fechas más importantes del calendario litúrgico, que marca el inicio de la Semana Santa. La jornada conmemora la entrada triunfal de Jesucristo en Jerusalén, cuando fue recibido por una multitud con ramas de palma y expresiones de alabanza.
Esta celebración representa el comienzo del camino hacia la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, e invita a los fieles a reflexionar sobre el sacrificio, la humildad y el sentido espiritual de estos días. En la liturgia, el día tiene un carácter particular: inicia con un clima festivo, pero rápidamente se orienta hacia la contemplación del sufrimiento de Jesús.
En Posadas, la Catedral San José será el centro de las celebraciones, con misas y procesiones a lo largo de la jornada. Por la mañana, a las 9:00 y 11:00, se realizarán celebraciones con bendición de ramos en la Plaza 9 de Julio, donde los fieles podrán participar activamente. Por la tarde, a las 18:00, se llevará a cabo la misa principal, seguida de una procesión hacia el templo, recreando el ingreso de Jesús a Jerusalén.
Durante las ceremonias, los sacerdotes bendicen las ramas de palma u olivo que llevan los fieles, las cuales luego son conservadas en los hogares como símbolo de fe y protección. Este gesto remite al reconocimiento de Jesús como figura central de la fe cristiana, pero también anticipa el camino hacia la cruz.
Además de su significado religioso, el Domingo de Ramos tiene un fuerte componente comunitario, ya que convoca a las familias a participar en las celebraciones y a compartir un momento de oración. Es también la puerta de entrada a las principales fechas de la Semana Santa, como el Jueves Santo, el Viernes Santo y el Domingo de Pascua.
De esta manera, la jornada no solo inaugura un período central para el cristianismo, sino que también renueva las tradiciones y prácticas que cada año reúnen a miles de fieles en toda la provincia.








