El cuerpo fue localizado en una zona boscosa de Bernardo de Irigoyen, a 28 días de su desaparición en Dionisio Cerqueira. La familia lo reconoció por la vestimenta y la Policía Civil investiga las circunstancias del hecho.
La Policía Civil de Brasil confirmó que el cuerpo hallado en la localidad misionera de Bernardo de Irigoyen corresponde a Antônio Batista Soares, un hombre de 71 años que permanecía desaparecido desde el 16 de diciembre en la ciudad brasileña de Dionisio Cerqueira, en el oeste del estado de Santa Catarina.
El hallazgo se produjo el martes en una zona rural cercana a la frontera, donde el cadáver fue encontrado envuelto en una manta y en avanzado estado de descomposición. Aunque la identificación formal aún depende de pericias forenses, los familiares lograron reconocer a la víctima por la ropa que llevaba puesta.

El jefe de la investigación, el detective Sandro Zancanaro, explicó que Soares fue visto por última vez tras acompañar a una amiga al hospital municipal. “Ella quedó en observación. Él se retiró del lugar y no se lo volvió a ver”, indicó el funcionario policial.
De acuerdo con la reconstrucción inicial, el hombre habría salido caminando del centro de salud con destino a su domicilio, pero nunca llegó. A partir de ese momento se activó un operativo de búsqueda que se extendió durante varias semanas sin resultados.
El cuerpo permanece en el Instituto Médico Forense, mientras se aguardan los informes que permitan establecer con precisión la identidad y la causa de muerte. “Hay fuertes sospechas de que se trató de un homicidio, pero la investigación debe confirmarlo o descartarlo”, señaló Zancanaro.
Con la localización del cadáver, la causa ingresó en una nueva etapa y las autoridades continúan con las diligencias para determinar cómo y en qué contexto se produjo el fallecimiento.








