El establecimiento funcionaba sin habilitación en el barrio San Isidro, en un inmueble que se alquilaba para vivienda. Durante la inspección hallaron graves irregularidades y cinco adultos mayores alojados sin controles médicos, historial clínico ni condiciones mínimas.
La clausura de un geriátrico que funcionaba de manera clandestina en el barrio San Isidro de Posadas encendió nuevamente las alertas sobre el sistema de control de residencias para adultos mayores. Preocupó especialmente a las autoridades competentes que quien figuraba como presunto director del lugar era personal del propio Ministerio de Salud Pública y conocía en detalle los requisitos de habilitación, ya que trabajaba de hecho en otro establecimiento legalmente autorizado.
Así lo contó Sebastián Báez, coordinador de Gerontología de la cartera de Salud en entrevista a Radioactiva 100.7. Precisó que el procedimiento se inició tras una denuncia vecinal realizada el lunes 19 de enero, cuando una mujer advirtió que una persona de avanzada edad salía de una vivienda pidiendo ayuda y solicitaba que se avisara a la Policía.
A partir de esa presentación, el Juzgado de Instrucción Seis de la ciudad ordenó una inspección conjunta que permitió constatar que en el inmueble funcionaba un geriátrico sin ningún tipo de aval legal. Al ingresar al lugar, los inspectores de la Comisaría Décimoquinta encontraron a cinco adultos mayores alojados en condiciones irregulares: “No encontramos historias clínicas, no había botiquín de primeros auxilios ni ningún tipo de registro sanitario. El lugar no estaba en condiciones”, señaló Báez, quien acompañó el procedimiento como representante del Estado.
Además, indicó que en la vivienda convivían personas ajenas al cuidado de los pacientes: “Había cuatro o cinco chicas que no eran familiares ni personal, compartían el mismo baño y el mismo patio con los adultos mayores. Era todo muy irregular”.
Con la intervención de Policía Científica y del médico policial, se constató el estado de salud de los residentes y, al día siguiente, martes 20, se avanzó con la clausura del lugar junto a la Municipalidad de Posadas, por orden del juez Ricardo Balor. Previamente, los adultos mayores fueron reubicados. “Contactamos a tres familias y los otros dos adultos mayores quedaron a cargo del Ministerio de Salud Pública y fueron trasladados al geriátrico de Miguel Lanús, donde se les hizo una historia clínica nueva y quedaron bajo control médico”, precisó el funcionario.
Báez remarcó la gravedad institucional del caso al confirmar que el responsable del geriátrico ilegal conocía perfectamente las normas vigentes. “Es muy clandestino y nos duele saber que la persona que figuraba como director ya estuvo en un geriátrico habilitado. Conocía los requisitos, nos conoce a nosotros y aun así hizo esto. Para nosotros es una falta de moral y de profesionalismo, porque además es un profesional de la salud”, confirmó.
Pocas plazas de geriátricos en Misiones y sólo 6 en Posadas
Respecto a la denuncia inicial por un supuesto robo de dinero a los adultos mayores, el coordinador aclaró que durante la inspección no se constató esa situación. “Uno de los adultos mayores que trasladamos tenía su dinero en el bolsillo. Eso lo dejamos asentado en un acta y fue ingresado con ese dinero al geriátrico de Miguel Lanús”, explicó, aunque aclaró que el manejo de dinero debe estar siempre a cargo de los familiares.
En cuanto a la oferta de residencias habilitadas, Báez reconoció que la situación es crítica. “En Posadas contamos con solo seis geriátricos habilitados legalmente, muy por debajo de la demanda. En toda la provincia hay entre 16 y 17 aproximadamente”, estimó. A esto se suma que existen varios establecimientos en proceso de habilitación.
Aún perplejos por lo conocido ayer, el coordinador señaló que el resto de las localidades de Misiones no están ajenas a esta situación. En ese sentido, recordó que la Dirección de Gerontología recibe consultas y denuncias de la comunidad. “Las personas pueden acercarse a la Dirección de Gerontología del Ministerio de Salud Pública por calle Junín de Posadas, escribir al correo direcciongerontologí[email protected] o comunicarse al teléfono 447818. Ahí brindamos información sobre los lugares habilitados y recibimos denuncias ante cualquier irregularidad”, señaló.
El último llamado fue directo a las familias de los pacientes mayores: “Un geriátrico no es un depósito. Los familiares tienen que estar atentos, visitar, controlar y acompañar a los adultos mayores”.








