«Es un problema que necesitamos resolver, tenemos más de 30 niños que apenas para de llover, salen a jugar», señalaron vecinos de la Chacra 190, en el marco de la visita del Defensor del Pueblo, Alberto Penayo, quien en la tarde de ayer se acercó a dialogar con ellos.

«Las conexiones de luz clandestinas preocupan muchísimo porque cada vez que llueve se electrifican o chispean»; poniendo en peligro a todos los que circulan por el único pasillo de acceso al asentamiento. «Incluso corren riesgo las precarias construcciones que levantamos con tanto esfuerzo», sostuvieron.

Otro tema a trabajar es el agua. «Ya tuvimos varios casos de intoxicación; las 60 familias se abastecen con solo una manguera» explicaron.
En la oportunidad, el Defensor dejó plasmado el compromiso de iniciar un proceso de acompañamiento para solucionar en lo inmediato, las conexiones de energía y a largo plazo, la regularización de las tierras.







