El Gobierno de Misiones avanza en las gestiones para extender el horario de los pasos fronterizos con Brasil, una demanda histórica de los municipios del norte provincial. Tras un encuentro en Buenos Aires con autoridades nacionales, el ministro coordinador de Gabinete, Carlos Sartori, explicó las alternativas que se evalúan para agilizar el tránsito, entre las que destaca un sistema de reconocimiento facial para los cruces vecinales.
La iniciativa, impulsada por el ministro de Hacienda, Adolfo Safrán, responde a un pedido de intendentes y prefectos brasileños que buscan fortalecer los lazos comerciales y sociales.
“Veníamos trabajando a pedido justamente de los intendentes, los prefectos, de toda esta organización que se está armando en el norte, que vienen trabajando mucho con fortalecimiento a las empresas del lado brasilero y armando todo un esquema de negocios interesantes. Uno de los condimentos de suma urgencia o más necesarios justamente es flexibilizar el tránsito en zona fronteriza”, afirmó.
El funcionario subrayó que la restricción horaria impacta en múltiples aspectos de la vida en la frontera. “Lo que más afecta en la relación comercial, cultural, educativa, familiar si se puede llegar a decir, es el tránsito vecinal. En el caso de San Antonio se cierra la frontera a las 19 horas y prácticamente es una ciudad sola, San Antonio y Santo Antonio, porque divide un pequeño puente y las casas están a 50 metros, 80 metros una de la otra”.
Reconocimiento facial y extensión horaria
Para agilizar el flujo de personas, el Gobierno nacional propuso una solución tecnológica que ya funciona en otros puntos del país. “Hay una alternativa interesante que presenta Migraciones y que la está utilizando, puso en práctica para tránsito vecinal en La Quiaca (Jujuy), que es el reconocimiento facial. Una vez que uno realiza la carga, los pasos posteriores con un reconocimiento facial que tarda alrededor de 40 segundos, habilita el tránsito de la persona siempre y cuando sean tránsitos vecinales”, precisó.
Además, para el cruce de San Antonio se busca una extensión del horario de cierre, que actualmente es a las 19 horas. El ministro señaló que se barajan opciones para que el paso permanezca abierto hasta las 22 o las 24 horas. Mencionó que Migraciones cuenta con el personal necesario y que la medida requiere la coordinación con Aduana y las fuerzas de seguridad.
El caso de Andresito y Capanema presenta otra particularidad, ya que ambas ciudades están separadas por 20 kilómetros. El ministro explicó que el prefecto de la localidad brasileña también participó del encuentro debido a la necesidad de facilitar el cruce para actividades sociales y culturales que se realizan fuera del horario escolar.
“A veces alguna práctica se realiza en la ciudad vecina, ya sea danza o música que no tienen de este lado y se hace del otro lado y se hace fuera del horario escolar y necesitan justamente este tipo de tránsito”, dijo.
Aunque no se fijaron plazos concretos, Sartori aseguró que las autoridades nacionales se comprometieron a visitar Misiones para coordinar la implementación de las medidas en el terreno. “Quedamos en que ellos iban a trabajar, iban a hacer una devolución con presencia en el territorio para poder ir articulando, así que ese fue el compromiso del director nacional”.
El funcionario también destacó la predisposición de todos los actores involucrados para encontrar soluciones adaptadas a cada cruce, ya que las necesidades no son homogéneas.
En este sentido, diferenció la situación de la zona norte con otros pasos de gran caudal. “Cada punto, cada paso tiene realidades distintas. Iguazú es totalmente diferente a lo que pueda llegar a requerir Bernardo de Irigoyen o San Antonio, porque también tenemos un tránsito totalmente distinto. Migraciones está muy atento a las imposibilidades que puedan llegar a tener o prohibición de entrada al país de alguna persona que por ahí está en la Triple Frontera y no lo tiene San Antonio”, explicó.
Por otro lado, el ministro mencionó que las gestiones también incluyen la ampliación del horario de las balsas en Panambí y Puerto Javier, un reclamo impulsado principalmente por los ciudadanos brasileños que cruzan para realizar compras.
En relación al caso de Bernardo de Irigoyen existen condiciones de infraestructura para optimizar el flujo, ya que el antiguo sector de Aduana para camiones está disponible y podría destinarse al tránsito turístico para descomprimir el paso vecinal.








