El jefe segundo de la Unidad Regional IV de Puerto Rico fue apartado esta mañana. Desde la Jefatura confirmaron que la causa ya está en manos del Juzgado Federal de Oberá.
Después de las primeras actuaciones e inicio de sumarios internos, este miércoles se confirmó que el subjefe de la Unidad Regional IV de Puerto Rico, Walter Daniel Olivera, fue apartado de su cargo, tras ser denunciado por presuntas coimas y robo de mercadería que permanecía secuestrada en esa dependencia.
En paralelo, la causa ya está en manos del Juzgado Federal de Oberá, por la ausencia de incautaciones que nunca habrían sido notificadas. Un comisario de esa sede policial apuntó que el ahora ex subjefe habría «liberado» zonas para presuntamente contrabandear los elementos que estaban bajo secuestro policial (parte de lo que se incauta son cigarrillos, cubiertas y estupefacientes).
Aunque el inventario de faltantes no trascendió, el jefe de la Policía de Misiones, Sandro Martínez, apuntó que «no se han encontrado mayores situaciones. De igual manera, vamos a realizar los inventarios correspondientes tanto de los secuestros de la Justicia ordinaria como de la Federal”, señaló.
Piden quemar lo incautado y no retenerlo
Martínez advirtió que la acumulación de bienes secuestrados representa un riesgo operativo. “Para nosotros es un problema de seguridad, porque tenemos que afectar efectivos para custodiar estupefacientes, vehículos y otros elementos vinculados a causas judiciales”, dijo, y recordó que en las últimas semanas se avanzó con la compactación de rodados.
“Hace poco, a raíz de gestiones desde la Jefatura y el Ministerio de Gobierno, compactamos más de 800 motocicletas y varios vehículos en la zona del Aeroclub. La misión es que los secuestros, tanto de la Justicia ordinaria como federal, tengan una definición clara: compactación u otro destino”, explicó.
En esa línea, fue categórico al referirse al tratamiento de la droga incautada. “Como institución deseamos que lo más rápido posible se queme y desaparezca de la situación en la que está ahora, dentro de una oficina con llaves. Eso representa un peligro para todos”, observó.








